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sábado, 12 de julio de 2025

Cutipetreo Adocorpus o Gargola francesa común (por la AGIAT)

 

Articulo escrito por Finn-Ur, y que forma parte del bestiario de la AGIAT, o Agencia Global de Investigación de Amenazas Taumatúrgicas, un proyecto de universo compartido/escritura colaborativa que se describe a sí mismo como:

 

Una ucronía de realismo mágico, ciencia ficción con toques de elfpunk y ficción de contención, abarcando incluso el horror cósmico y el romance en algunos artículos.

Dejando de lado tecnicismos, este proyecto de escritura colaborativa está ambientado en un mundo donde la historia a grandes rasgos es la misma, pero en los detalles las cosas han cambiado por la existencia de la taumaturgia y las múltiples especies de fantasía que en este mundo son reales. La taumaturgia se divide en 3 ramas, la magia, el espiritismo y la alquimia; que son estudiadas con la misma rigurosidad que si de cualquier otra ciencia se tratase.

La Agencia Global de Investigación de Amenazas Taumatúrgicas, o por sus siglas, AGIAT; es una organización que se encarga de contener o eliminar todas las amenazas taumatúrgicas para la vida en general, siendo de carácter público, pero sin estar afiliada directamente a ningún gobierno o nación.

O sea que si te gustan cosas como La Fundación SCP este es el sitio para ti.




Nombre común: Gargola francesa común
Nombre científico: Cutipetreo adocorpus
Hábitat: Francia (variante domestica) África central (variante salvaje)
Estado de conservación: Preocupación menor
Descripción: Las gárgolas son reptiles agamidos originarios de África, especialmente de la República del Congo y sus alrededores.

La variedad salvaje (Cutipetreo adocorpus ferus) vive principalmente en las mesetas de la zona, más que nada en las zonas rocosas donde la textura y color de sus escamas les permiten cazar.

Al igual que otros animales del género Cutipetreo, estos reptiles se han observado con escamas de colores grisáceos, marrones y hasta rojizos dependiendo de la zona donde viven, teniendo dichas escamas una gran dureza debido a diversos elementos metálicos encontrados en sus dietas carnívoras. Justo como otros miembros de su género.

Son reptiles con una locomoción semi bípeda que aprovechan su coloración y la rugosidad de sus escamas parecidas a piedras para emboscar a sus presas cuando se acercan, manteniéndose inmóviles en el lugar durante semanas e incluso meses a la espera de que un animal pase cerca de sus mandíbulas. Esto las diferencia bastante de otras criaturas perteneciendo al género Cutipetreo que suelen utilizar las escamas como métodos ofensivos o defensivos, tal como las salamandras espada (Cutipetreo acricorpus), sus parientes más cercanos que pese a ser la mitad de grandes han desarrollado escamas afiladas en la zona dorsal y en la cola para autodefensa. O los falsos rinocerontes (Cutipetreo praedo) que usan sus enormes cuerpos y fuertes escamas para ocupar un nicho similar a los animales a los que deben su nombre, pese a la falta de un cuerno.

Pueden lograr esto gracias a que son la única especie que carece de glándulas odoríferas, y por tanto de un olor característico. Del mismo modo, la falta de movimiento permite que su metabolismo sea considerablemente bajo y puedan pasar largos periodos de tiempo sin comer.
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Esqueleto de Cutipetreo adocorpus ferus expuesto en el Museo Nacional de Historia Natural de Francia



Respecto a su morfología, pese a que solo alcanzan a medir medio metro de largo, han convergido bastante con los cocodrilos con los que se asemejan su estilo de vida, poseyendo un cuerpo mayormente aplanado en comparación a su tamaño, su hocico es alargado y se encuentra lleno de dientes curvados hacia atrás para atrapar a sus presas sin que estas puedan escaparse una vez son atrapadas.

Sus garras son pequeñas, pero le permiten sujetarse a las rocas donde descansa por largos periodos de tiempo, siendo esta su principal función en lugar de servir como defensa u ofensa.

El nacimiento de su variante domestica (Cutipetreo adocorpus domesticus) se dio durante el siglo XV d.C, cuando esta especie fue introducida a los franceses como una curiosidad proveniente de África. Siendo inicialmente comercializada como un mero animal exótico. No fue hasta que un francés anónimo vio el potencial que tenían para solucionar el problema de la seguridad en sus edificios.

Con décadas de crianza selectiva para volverlos más dóciles y darles una apariencia más estética, les dieron una apariencia similar a estatuas. Si bien la forma de su cuerpo varía mucho según la raza de gárgola, se puede decir que en general sus mandíbulas se volvieron más grandes y cuadradas, sus garras, así como sus miembros delanteros fueron agrandados con el objetivo de luchar contra seres humanos y la estética de sus escamas fue arreglada para permitir que sea posible tallarlas manualmente. En general, grabándose los emblemas familiares de quienes las poseyeran en adición a algunos accesorios o decoraciones como alas o cuernos con la intención de asustar a los intrusos.

Esta domesticación incrementó enormemente el promedio de vida de las gárgolas de primera generación, pasando de vivir 20 años a unos 30. Este último se volvería más tarde el promedio de vida de una gárgola doméstica.

Normalmente solían acomodarse en el exterior de los edificios, junto a diversas estatuas idénticas para tratar de evitar que los intrusos pudieran diferenciarlas de verdaderas gárgolas y así lograr disuadirlos.

Aunque el éxito de esta estrategia hizo que entre la gente con menos dinero se volviera común utilizar únicamente estatuas, aprovechándose de su similitud para mantener ladrones alejados.
Eventualmente con los avances tecnológicos, quedaron relegadas a simples mascotas debido a su obediencia y los bajos costos que requiere criar uno. Aunque aún pueden verse algunas gárgolas cumpliendo su rol original en lugares de naturaleza tradicional o sencillamente como una medida extra.

Pese a eso, la "apariencia" que daban las gárgolas en los edificios antiguos fue rescatada al reemplazarlas con estatuas, ya no con el fin de proteger sino de decorar.

Alimentación: Al igual que muchos otros reptiles, las gárgolas salvajes son animales con una dieta poco especializada, cuya alimentación consiste en cualquier animal pequeño que se cruce frente a él. Variando entre pequeños mamíferos, insectos, otros reptiles, y en algunas ocasiones peculiares, crías de su propia especie.

Pese a poseer la capacidad de movimiento como para despedazar cadáveres, no parecen cazar de forma activa animales demasiado grandes para engullirlos por completo. Los motivos de esto aún no están claros.

En cuanto a la dieta de las gárgolas domésticas, inicialmente poseían una dieta igual a la de sus contrapartes africanas, siendo la única diferencia que mayormente eran alimentados con carnes ya procesadas en vez de animales vivientes. Pero, debido a la posterior creación de distintas variedades de gárgolas y la endogamia que conllevó, muchas de las razas actuales pueden llegar a sufrir fuertes problemas estomacales si son alimentadas con algo que no sea un alimento especial.

Razas: Al igual que a muchos otros animales domésticos, las gárgolas eventualmente se diversificaron en muchas razas, la mayoría con cualidades ofensivas y mínimos cambios estéticos debido a su propósito inicial.

No sería hasta finales del siglo XX que distintas razas puramente estéticas serian creadas para servir como mascotas.
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Fotografía de la última gárgola de su raza pocos años antes de su muerte. Debido a problemas genéticos traídos por la endogamia, la mayoría de ejemplares de la última década resultaron ser estériles y no pudieron mantener el linaje puro.



La gárgola corredora occitana, como su nombre indica fue una raza nacida en la región de Occitania, Italia. Fue creada teniendo en cuenta una mayor velocidad de respuesta hacia los intrusos, así como la intención de poder perseguirlos en vez de simplemente espantarlos.

Fue una raza algo controversial debido a diversos incidentes en los que se cobraron las vidas de quienes trataban de capturar, por lo que su popularidad nunca fue realmente grande y en años recientes esta variación fue declarada oficialmente extinta.

Se caracterizaba por tener extremidades más largas y delgadas que otros miembros de su especie, diseñados para una mayor movilidad, pero a menudo eran decoradas con un par de alas pesadas que les dificultaban moverse, puramente por motivos estéticos.

Gargola_leon_japonesa.jpg

En la imagen se muestra una gárgola león japonesa en un pedestal, lugar común para esta raza debido al trabajo que se les dió.

Durante el siglo XIX, algunas de estas criaturas llamaron la atención de los japoneses, quienes poseían estatuas guardianas en algunos de sus templos. La idea fue fuertemente criticada al principio al siquiera sugerir cambiar sus estatuas simbólicas por animales reales, por lo que durante sus primeras décadas de existencia como raza eran muy raros de encontrar, solo en templos y santuarios muy escasos en el país. Pero a finales del siglo XX su popularidad comenzó a hacerse mayor, no solo como vigilantes sino también como "mascotas" para el lugar.

Se puede apreciar que la crianza de esta especie le dio varias protuberancias cubiertas de escamas, que parecieran simular el cabello de un león de las clásicas estatuas Komainu.
Alado_italiano.jpg

Fotografía sacada recientemente de un alado italiano en uno de los pocos lugares que aun usa las gárgolas como guardianes.



Este fue el primer intento de crear una gárgola que pudiera volar, modificando los brazos con la intención de crear alas tal y como las que habían utilizado los reptiles hace varios millones de años. Fue un intento fallido, puesto que el alargamiento de escamas y la gran cantidad de las mismas para simular plumas terminó por causar que fuera demasiado pesado para volar. Quitándole además sus garras delanteras.

De igual modo, esta raza fue aceptada de buena manera como guardianes, si bien no eran capaces de volar, sus "alas" parecían cumplir de forma apropiada como arma contundente después de todo.
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Un coloso de jardín descansando en el patio trasero de una casa adinerada.



Una vez que la popularidad como guardianes de las gárgolas comenzó a descender, hubo intentos de llevar su trabajo a otros ámbitos. Uno de estos fue el de darles el mismo trabajo que los perros guardianes. Las hicieron más robustas, llegando a medir hasta 1 metro estando paradas, pero la mayoría de sus cualidades básicas fueron mantenidas.

Vieron un mayor éxito que otras razas guardianas de casa debido a que fueron además criadas para ser amigables con la gente de confianza, pasando también por buenas mascotas y según algunos testimonios, "buenas niñeras".
Pigmeo_de_musgo.jpg

Este ejemplar adulto de pigmeo de musgo se encuentra recuperándose de una enfermedad causada por parásitos. Su estado puede verse debido a la cantidad de musgo en su cuerpo.



Esta es la primera especie totalmente doméstica en haber sido creada, midiendo apenas 20 centímetros de largo y 10 centímetros de alto fueron diseñados para vivir en interiores. Su capacidad para mantenerse sin comer fue afectada por la crianza, pudiendo pasar como mucho una semana sin ingerir alimentos.

Se llaman pigmeos de musgo debido a que se desarrolló de forma artificial una simbiosis entre el animal y una especie de musgo que crece en su cuerpo. Esta planta se nutre poco a poco de las secreciones de la gárgola y células muertas, mientras a su vez atrae insectos que puede comer.

Pese a que esto en la naturaleza sería considerado ideal, la crianza selectiva provocó que estos insectos mayormente les causen problemas estomacales. Por lo que deben ser cuidados y vigilados muy a menudo.











domingo, 21 de abril de 2024

¡Inverosímil! Fenómenos inexplicables, de Readers Digest (Listo para descargar)

 





Una selección muy interesante sobre toda clase de fenómenos extraños, personajes insólitos, cosas extrañas en el cielo, profecías, coincidencias insólitas, críptidos, etc., etc. Desde uno de los primeros casos de abducción alienígena (que además involucro sexo con una hermosa extraterrestre) a ranas y sapos encontrados encerrados en rocas de millones de años de antigüedad, pasando por vírgenes sangrantes (o sea, estatuas de la Virgen que lloran sangre) o suelos premonitorios a pleno día.



Aquí lo pueden descargar.





martes, 6 de julio de 2021

La Cofradía del Cazador, proyecto de fantasía colaborativo





Un grupo de ratas necrófagas, posiblemente conspirando contra los seres humanos.



Nombre: Rata necrófaga

¿Tipo de creatura?: Necrófaga.

¿Cómo es?: Ratas de color oscuro, negro, marrón, ocasionalmente con manchas y con cola desnuda, las más jóvenes tienen el tamaño de gatos, las mayores y más viejas tienen el tamaño de perros, llegando a medir una vara desde la punta del hocico al nacimiento de la cola. (No confundir con ratas vengativas, y sobre todo no confundirlas con ratas necrófilas, son algo totalmente diferente)

¿Precio a pedir por el trabajo?:
Depende del tamaño, las más jóvenes cuestan una rata por tres lucios de cobre, las más grandes hasta dos ases (se puede cobrar hasta cinco a un rico vengativo cuyos parientes han sido devorados por las ratas, o que no quiere que el mismo sea devorado).

¿Dónde encontrarlas?:
En camposantos y cementerios, en campos de batalla con muchos muertos que no han sido sepultados, compitiendo con ghouls, mandrilocanidomorfos y otros carroñeros. Ocasionalmente en grandes ciudades si tienen un sistema de alcantarillado.

¿Cuán peligroso es?:
Medianamente peligroso, en especial por su mordida venenosa. (Usa botas hasta la rodilla, estas cosas trataran de morder tus piernas)

¿Qué es lo que hace?:
Su nombre lo dice todo, es una rata que come cadáveres, especialmente humanos, su comida preferida son los cuerpos que llevan muertos de dos a cinco días, aunque si el hambre los obliga pueden comer carne más descompuesta, o más reciente.

Hay toda una discusión entre los eruditos sobre esta bestia, no se sabe si son ratas normales mutadas por su consumo de carne humana o una variedad totalmente distinta. El caso es que a pesar de su apetito omnívoro, tienen preferencia por la carne humana, y si hallan un cuerpo que lleve el adecuado número de días muerto, lo devoraran sin piedad, empezando por los ojos y la lengua, y pronto se adentraran en el interior de la cabeza y devoraran su cerebro. Eso no es diferente a lo que hacen las ratas normales, excepto porque estas crecen, no solo en tamaño sino también en inteligencia.

No se sabe las razones de porque ocurre esto(1) pero las ratas que se encaprichan con la carne humana crecen más allá de lo natural, y con un suministro constante alcanzan el tamaño de perros, pero además se vuelven más inteligentes. No se sabe los límites de su inteligencia, algunos eruditos la describen como “casi humana” pero esa es una respuesta muy ambigua.

Su tamaño es proporcional a su inteligencia y también a su edad, las ratas comunes viven hasta los dos años, pero las necrófagas posiblemente diez o más. Viven en cementerios y cavan túneles bajo la superficie, túneles que se conectan a las tumbas de los fallecidos recién enterrados. Dependiendo del tamaño del cementerio y de cuan frecuentemente mueran en la localidad, podrás encontrar varias, pero es más frecuente que solo haya una en un camposanto, y será una rata gigantesca, de las más grandes y viejas. Eso es porque también se comen entre ellas y es posible que con cada uno de su especie que devora la rata mayor se vuelva más inteligente y astuta.

¿Qué tan inteligente son?:
Las pruebas hechas por los eruditos demuestran que saben contar, al menos hasta diez(2) y pueden identificar trampas en las que una rata normal fácilmente caería, también si son heridas no se enfurecerán y trataran de atacar de forma frenética sino que huirán, porque probablemente entiendan que están siendo cazadas (Todo esto se refiere a los ejemplares más grandes)

Puesto que se aficionan a la carne humana, si pasa un tiempo sin que hayan nuevos entierros se volverán más atrevidas y atacaran otros animales, o a personas. En las ciudades se sabe que han mordido a mendigos, y parecen darse cuenta de que como su saliva es venenosa los mordidos por ellas terminaran muriendo y así tendrán nuevamente su provisión de carne medianamente fresca.

Vulnerabilidades: Siendo una criatura de carne y sangre normales, es vulnerable a todo, hierro, acero, fuego y venenos.

Como cazarlo: Un cazador valiente se arrastraría por los túneles excavados por esa criatura, en plena oscuridad, iluminado solo por una lámpara de luciérnagas o por su fe, en medio de la tierra húmeda en constante peligro de derrumbarse y el olor a descomposición, con la espada en una mano y la pistola de rueda en la otra(3), esperando ser atacado por una repugnante rata gigante. Un cazador valiente haría eso, uno sabio no se arriesgaría de manera tan estúpida.

Lo mejor es atraer a las ratas a una trampa, las más jóvenes y menos inteligentes pueden ser cazadas igual que ratas normales, el uso de perros es bastante útil. Pero será mucho más difícil si se trata de un ejemplar de los más viejos y grandes (es fácil saber si se trata de esto último, solo hay que excavar en el cementerio, encontrar los túneles y comprobar si son lo bastante grandes como para arrastrar un cadáver por ellos) Lo mejor es utilizar veneno, y un cadáver de un par de días. Esto puede ser difícil en pequeños pueblos, donde la gente paga para evitar que sus difuntos sean profanados, pero mucho más fácil en ciudades donde siempre hay condenados a muerte, o mendigos.

Primero durante unos días deben evitar enterrar a nadie, eso hará que la rata salga a la superficie, aunque lo hará siempre de noche. Entonces colocar nuestro cadáver –o parte de él- en un lugar visible pero no demasiado obvio de modo que la rata sospeche. Puedes remojar la carne en veneno de anavispula, pero resulta demasiado caro, más de lo que te pagarían, usar semillas de ricino es una mejor opción pero es más lento y seguramente la rata se dará un festín y luego regresara bajo tierra, donde morirá. Con lo cual el cazador de todos modos terminara arrastrándose por la tierra húmeda.

La otra opción necesita de una de las cualidades más apreciadas en un cazador: la paciencia, y la habilidad de enmascarar su olor con hierbas olorosas, muchas hierbas olorosas. El cazador debe buscar un lugar donde pueda ocultarse, un arbusto espeso o la copa de un árbol, tener a la vista el cadáver-cebo y esperar. Esperar armado con una ballesta –o un arco y flecha, pero la ballesta es preferible- con un dardo embebido en veneno.

Lo ideal es matar a la rata de un solo disparo, si fallas huirá y se ocultara bajo tierra por días o semanas. En el improbable caso de que la rata decida atacar, evita ser mordida por ella, su saliva es venenosa y no existe antídoto para ella, limpiar la herida no servirá de nada, con el tiempo la llaga crecerá, la piel se volverá negruzca y no habrá modo de salvar tu vida salvo la amputación de una extremidad, si acaso tuviste la suerte de ser mordido en una pierna o brazo(4)

Notas extras: En las montañas Auzzk´ley por su religión tienen prohibido enterrar o incinerar a sus muertos, porque la tierra y el fuego son elementos sagrados y los cuerpos muertos son corruptos. De modo que los dejan al aire libre, fuera de las ciudades, desnudos… y permiten que las ratas necrófagas se alimenten de ellos, luego recogen los huesos ya totalmente limpios y los guardan dentro que ánforas que conservan en el interior de sus hogares. Así es, ellos no matan a las ratas, las alimentan con sus antepasados y permiten que se reproduzcan. Hay leyendas sobre ratas que vivieron décadas y ganaron tanto en tamaño como inteligencia, incluso que aprendieron a caminar en dos piernas como los hombres. Cuenta la leyenda que una de ellas creció tanto en inteligencia que empezó a vestir como un hombre y con el tiempo se convirtió en Gran Maestre de una de las principales cofradías.5

Notas al pie

1. Nota del erudito Valtar: Según las últimas y revolucionarias teorías del médico Verezzir, el cerebro es el órgano encargado de la inteligencia, la conciencia y de la capacidad del habla, y no el corazón y la lengua como siempre se ha creído.
2. Nota del erudito Bela: Eso significa, por ejemplo, que si ven a cinco personas entrar en una cabaña y ven salir a cuatro, sabrán si aun hay una persona en el interior.
3. Nota del Cazador Von Kurvis de la Cofradía del Ciervo Lunar: ¿Y en qué mano lleva la lámpara de luciérnagas?
4. Nota del erudito Valtar: En realidad su saliva no es venenosa, pero está llena de microbios infecciosos, algo lógico tratándose de un carroñero, incluyendo el de la enfermedad devoradora de carne. Por eso los antídotos no funcionan, desinfectar la herida inmediatamente, incluso cauterizarla, es mucho más efectivo.
5. Nota del erudito Valtar: eso es solo un chiste de mal gusto y una injuriosa difamación.

La Cofradía del Cazador, como ya dijimos, es un proyecto sobre crear un universo de fantasía inspirado en The Witcher -mas los libros que la serie o los videojuegos- y en el videojuego Bloodborne, mostrando y construyendo un mundo lleno de bestias sanguinarias y creaturas espectrales, con los cazadores pertenecientes a cofradías dedicados a exterminarlos.

Buscamos nuevos participantes ¡Únetenos si quieres!

miércoles, 12 de agosto de 2020

Los creadores de Avatar: The Last Airbender abandonan el proyecto live-action


“No tendremos ninguna participación en el proyecto en el futuro. Esta es probablemente la decisión más difícil que he tomado. Pero no tengo ninguna duda de que fue absolutamente la elección correcta. Cuando Netflix me incorporó para ejecutar esta serie junto a Mike hace dos años, hicieron una promesa muy pública de apoyar nuestra visión. Desafortunadamente, no hubo cumplimiento de esa promesa…El manejo general del proyecto creó lo que sentí que era un ambiente negativo y sin apoyo”.

“Bueno, amigos…ahí lo tienen. Gran suspiro. Estoy seguro de que, comprensiblemente, muchos de ustedes querrán saber más y me harán preguntas en los comentarios, aquí y en publicaciones posteriores, transmisiones en vivo y encuentros en persona y en cualquier otro lugar ad infinitum. Me gustaría poder explicar las cosas con más detalle, pero la declaración anterior es realmente todo lo que puedo decir sobre el asunto, así que no responderé a ninguna de ellas. Los animo a que se dirijan a la cuenta de mi socio Michael DiMartino para conocer su opinión sobre nuestra partida también. Gracias desde el fondo de mi corazón a todos los fanáticos de Avatar: The Last Airbender, y lamento nuestra participación en el proyecto live-action no funcionó. Es hora de seguir con mi vida. Adelante y hacia arriba. Con amor, Bryan”.

Fuente






sábado, 15 de septiembre de 2018

Veinte cosas que odio de la Fantasía Épica actual

¿Tortugas voladoras? Eso sí que es original.

Dibujo creación de Julie Dillon






Bueno, no exactamente yo, sino el encargado de la Biblioteca de Korranberg, estupendo blog –lamentablemente ya cerrado- de críticas literarias, quien hace un tiempo escribió las cosas más molestas en los libros actuales de este género.

¿Están de acuerdo con el o no, aunque sea parcialmente?

(Mis comentarios en negro)


1. Odio la manía de que ahora todo sean trilogías, heptalogías o infinitologías. ¿Tan difícil es hacer un buen libro único con final cerrado?


100% de acuerdo.

2. Odio que en los libros de fantasía aparezcan canciones. Los autores deberían entender que no es tan guay verlo escrito como lo que ellos piensan dentro de sus cabezas.


Peor aún es cuando aparecen poemas.

3. Estoy cansado de que en los libros de fantasía épica siempre aparezcan las mismas razas; humanos, elfos, orcos y enanos. ¿De verdad no hay imaginación para crear cosas nuevas?


Totalmente de acuerdo, bien podrían dársele características inusuales a los elfos, enanos, etc., de siempre, darles una vuelta de tuerca que les den mayor interés, que no sean lo mismo de siempre –aunque hay quienes los usan porque son ya arquetipos-. Hay también todo un mundo de criaturas mitológicas poco conocidas o poco usadas que puedes emplear sin culpa, o inventarte las tuyas propias.

4. No entiendo que el 95% de los libros de fantasía traigan un mapa. En serio, la mayoría de las veces no es necesario.

Yo en cambio los adoro, más allá de su utilidad, sirven para situarnos, y para interesarnos en ese nuevo mundo que es cada novela de fantasía.

5. Odio que todas las portadas de libros de vampiros sean rojas y negras.


Tienen su razón estética, el rojo simboliza la sangre, lo negro la oscuridad intrínseca referente a los vampiros, incluso cuando brillan al sol.

6. Odio a Cersei Lannister.


Yo no, a mi me da pena, a pesar de ser una perra de marca mayor resentida por haber nacido mujer y no poder optar al poder a causa de su sexo. Y también es incapaz de criar hijos medianamente sanos.

7. ¿Por qué en las novelas de fantasía los personajes siempre comen lo mismo? Pan, queso, carne seca, vino especiado, aguamiel, etc.


Cierto, no recuerdo cuando fue la última vez –o la primera- que alguien comió arroz en una novela de fantasía.

8. Odio que la Muerte me persiga por las calles de Ankh Morpork.

Odio que la muerte me persiga, sea donde sea.

9. Odio que Stephenie Meyer sea millonaria.


Yo no, yo odio que Cristopher Paolini sea multimillonario plagiando Star Wars.

10. Odio que Patrick Rothfuss y George R. R. Martin sean tan jodidamente lentos escribiendo.

11. Odio al elfo oscuro Drizzt Do'Urden y que por su culpa sólo publiquen novelas de Reinos Olvidados en las que salen elfos oscuros.


Odio a los elfos en general.

12. Odio a Isabella Swan con toda mi alma. ¿Cómo puede una tía tan pesada ser el objeto de deseo de un tipo como Edward Cullen? ¿Cómo puede ser el objeto de deseo de alguien?


Esto se conoce como “síndrome Mary Sue”

13. Pero mi odio por Bella no es tan grande como el que le tengo a Kristen Stewart y su cara de fumada.


Si, totalmente insípida, me imagino que por eso tantas chicas se identifican con ella, por lo demasiado común y vulgar.

14. Me cabrea que Guillermo del Toro haya tenido que abandonar la película de "El Hobbit"


A mí también, pero más me cabrea que Pacific Rim 2 no sea dirigida por el, que solo sea el guionista.

15. Estoy en contra del maltrato que sufren los caballos en la mayoría de novelas de fantasía. Pobres animales, ¡¡¡la de viajes y carreras que se pegan!!!

Si no fuera por las películas basadas en novelas de fantasía, los pobres caballos no tendrían trabajo alguno.

16. Odio que Katniss no sienta por Peeta lo mismo que siente por Cale. Pobre chico. Y odio al Capitolio, por supuesto.

17. Odio a Lev Grossman por escribir la peor novela de fantasía que he leído en años; Los Magos.

Menos mal que no conoce La lanza rota, de Alberto Rojas.

18. Odio las novelas en las que las 3/4 partes son batallitas sin sentido (pero esto no hay que tomarlo al pie de la letra, querida Stephenie Meyer).


Totalmente de acuerdo.

19. Odio la facilidad con que manejan las espadas en las novelas. Por dios, ¡¡¡pero si pesan un quintal!!!.


20. Odio que las editoriales decidan qué hay que leer en cada época; ayer vampiros, hoy ángeles y mañana asesinos. ¿Qué será lo próximo?


En realidad es al revés, no hay que confundir causa con efecto, las editoriales reaccionan en base a lo que el público compra. No digo ninguna novedad al señalar que cuando algo tiene éxito en cualquier ámbito –literatura, cine, televisión, etc.- de inmediato surgen los imitadores, los productos con características similares o los simples plagios. No se trata de que haya un siniestro conclave de sombríos ejecutivos decidiendo lo que se volverá popular los próximos meses, no es asi. Se trata de reuniones siniestras de sombríos ejecutivos viendo lo que en ese momento es popular –a veces sorpresivamente- y decidiendo apostar por productos similares.

Por ejemplo, aunque el subgénero del “romance paranormal” ya existía mucho antes, fue el éxito de crepúsculo –novelas y películas- lo que motivo el auge de numerosas otras novelas que trataban de una chica humana corriente y sin personalidad alguna que se enamoraba de un vampiro/hombre lobo/ángel/demonio/parca/engendro de Cthulhu, llenando las vitrinas de las librerías de clones.

domingo, 22 de abril de 2018

¿De dónde vienen los dragones?: El origen de un mito


'San Jorge y el Dragón', de Vittore Carpaccio (1466-1525).


“¡Nunca te rías de dragones vivos, Bilbo imbécil!”, se dice a sí mismo el protagonista de El hobbit (1937) tras un accidentado encuentro con Smaug. Grande, con apariencia de reptil y el cuerpo cubierto de escamas, con garras, volador y escupidor de fuego, la de Smaug es la imagen más frecuentemente asociada en Occidente a esas bestias. Sin embargo, no todos los dragones encajan en ella. “En el mundo de los animales fantásticos, el dragón es único. Ninguna otra criatura imaginaria ha aparecido en una variedad tan rica de formas”, apunta el zoólogo Desmond Morris en el prólogo de Dragones. Una historia ilustrada (1995), obra de su colega Karl Shuker.


Amuleto de dragón de jade de la cultura Hongshan. Foto: Wheielapn.

Desde Alaska hasta Etiopía. Desde Europa central hasta India. Desde Polinesia hasta Norteamérica. Desde Japón hasta Mesopotamia. Desde los amuletos de jade chinos del Neolítico hasta las bestias de Daenerys Targaryen, la Madre de Dragones de la saga literaria Canción de hielo y fuego y la serie de televisión Juego de tronos. El dragón es universal. “Es el más gigantesco y también el más temible de los monstruos míticos. Al mismo tiempo, es también el más complejo. La razón es sencilla, el dragón es, por decirlo así, una criatura sintética”, afirma el paleontólogo Willy Ley en El pez pulmonado, el dodo y el unicornio (1941).

Unicornios y gigantes nacen de interpretaciones fantásticas del rinoceronte y de fósiles de elefante, respectivamente, pero los dragones no tienen un único origen. Son hijos de muchas bestias. Pueden tener cabeza de lagarto o de serpiente, pero también de león o de ave rapaz; escamas de cocodrilo; patas de lagarto; alas de murciélago… Hay dos grandes tradiciones que se han influido mutuamente: la europea -con criaturas de cuatro patas y dos alas, malévolas, que expulsan fuego por la boca- y la china, con forma de serpiente con cuatro patas, controladora del agua y símbolo de poder, fuerza y buena suerte.

Las representaciones más antiguas de dragones son unos amuletos de jade de la cultura Hongshan, que se desarrolló en China entre hace 6.700 y 4.900 años. Serpentiformes, se parecen a los primigenios mediterráneos. En estas longitudes, las primeras menciones datan de la Grecia clásica. El drákon es una serpiente gigante -eso significa la palabra- como la Pitón de Delfos, guardiana del famoso oráculo a la que debemos pitonisa como sinonimo de adivina. Matt Kaplan, autor de The science of monsters. The origins of the creatures we love to fear (La ciencia de los monstruos. Los orígenes de las criaturas a las que nos encanta temer. 2012) y otros estudiosos creen que el mito del drákon y otros similares dela región mediterránea se basan en grandes serpientes como las que Plinio el Viejo (23-79) describe en su Historia natural. “En realidad, cuando hablaron de dracones, los autores clásicos quisieron decir culebras gigantes de la clase de la pitón. Plinio afirmó que vivieron en India y que caían desde los árboles sobre sus víctimas, a las que mataban enroscándose en ellas”, ilustra Ley.


Los esqueletos de plesiosaurio -en primer plano, uno de ellos- pueden estar en el origen de las leyendas de dragones de Europa central. :: Foto: Ghedoghedo. 

Fósiles de dragones
El dragón clásico europeo se modela en la Edad Media. Adquiere las capacidades de volar y de echar fuego por la boca en el siglo V, y se convierte en cuadrúpedo con alas de murciélago en el siglo XIII. A pesar de que por su aspecto tendemos a emparentarlo con los dinosaurios -y en particular con el tiranosaurio- esa idea carece de pruebas que la sustenten. Hasta el momento, no se conoce de ninguna historia de dragones que esté relacionada con fósiles de dinosaurios ni en Oriente ni en Occidente.

“En Europa la mayoría de las leyendas draconianas que pueden relacionarse con la paleontología están basadas en restos fósiles de mamíferos cuaternarios. Algo semejante ocurre en China, en este caso con huesos de mamíferos de edad cenozoica”, explica José Luis Sanz en Mitología de los dinosaurios (1999). El paleontólogo español recuerda que muchas cuevas de Centroeuropa llevan “el nombre de caverna o guarida del dragón o de los dragones”. Cuenta, por ejemplo, cómo en el siglo XVII dos médicos, el alemán Petersonius Hayn y el rumano Johann Georg Vette, hallaron en grutas de Moravia y de Transilvania huesos de dragones que, centurias después, se identificaron como de osos de las cavernas.


‘Dragón rojo’, del artista japonés Katsushika Hokusai (1760-1849).

A principios del siglo XX, el paleontólogo austriaco Othenio Abel investigó la leyenda del dragón de Klagenfurt y descubrió que el cráneo hasta entonces considerado de la bestia era de un rinoceronte lanudo. En el otro extremo del mundo pasa lo mismo. “Los chinos llamaron huesos de dragón a cualquier fósil, a menos que fuera un diente de dragón“, ironiza Ley. Sanz destaca, no obstante, cómo algunos paleontólogos alemanes creen que el origen de ciertos dragones locales pudieron ser hallazgos de esqueletos completos de plesiosaurios, reptiles marinos -no dinosaurios- del Jurásico a los que también se relaciona con una criatura contemporánea no menos mítica, el monstruo del lago Ness.

Hijo de alimañas extintas y reales -como el cocodrilo y las grandes serpientes-, el inexistente dragón es omnipresente en nuestro mundo. ¿Por qué? Quizá porque un mamífero frágil, sin garras ni dientes, acostumbrado durante la mayor parte de su historia evolutiva a ser más presa que cazador, proyectó en un momento dado sus miedos en una criatura excepcional, poderosa y aterradora con las características de aquellas a las que más temía.

El ardiente aliento de la bestia

Aunque no hay ni ha habido un animal como el dragón, es posible encontrar sus diferentes rasgos repartidos entre bestias reales. Todos, menos uno. No hay ninguna criatura que expulse o haya expulsado fuego por la boca. ¿De dónde sale entonces la idea de que el dragón lo hace?


Imágenes de dragones –como la de la foto–, leones y toros decoraban la Puerta de Ishtar, en la Babilonia de mediados del primer milenio antes de nuestra era.

Una de las primeras referencias a dragones que escupen fuego aparece en la Historia regum Britanniae (Historia de los reyes de Britania), escrita por el clérigo Godofredo de Monmouth entre 1130 y 1136. En la Britania del siglo V, el rey Vortigern quería construir una fortaleza en una colina galesa, pero no lo conseguía. Cada vez que los muros tomaban altura, la tierra temblaba y se venían abajo. El rey consultó a su consejo de sabios, que le dijo que todo se solucionaría derramando sobre el terreno la sangre de un niño sin padre. El monarca lo encontró, pero, antes del sacrificio, el niño le dijo que matarle no iba a servir de nada porque la razón última de sus problemas era que en el subsuelo había dragones que protegían la tierra. Los hombres de Vortigern excavaron y se encontraron con dragones que echaban fuego por la boca. Y el niño salvó el pellejo.

En The science of monsters. The origins of the creatures we love to fear, Matt Kaplan recuerda esa leyenda y plantea que el ardiente aliento del dragón bien pudo nacer en las minas de carbón de Gales y otros lugares cuando hombres con sus antorchas dieron con bolsas de grisú y provocaron explosiones. Al ignorar la causa, aquellos mineros atribuyeron las mortales llamaradas a una bestia. Y así el dragón empezó a vivir bajo tierra y a expulsar fuego.

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