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sábado, 12 de julio de 2025

Cutipetreo Adocorpus o Gargola francesa común (por la AGIAT)

 

Articulo escrito por Finn-Ur, y que forma parte del bestiario de la AGIAT, o Agencia Global de Investigación de Amenazas Taumatúrgicas, un proyecto de universo compartido/escritura colaborativa que se describe a sí mismo como:

 

Una ucronía de realismo mágico, ciencia ficción con toques de elfpunk y ficción de contención, abarcando incluso el horror cósmico y el romance en algunos artículos.

Dejando de lado tecnicismos, este proyecto de escritura colaborativa está ambientado en un mundo donde la historia a grandes rasgos es la misma, pero en los detalles las cosas han cambiado por la existencia de la taumaturgia y las múltiples especies de fantasía que en este mundo son reales. La taumaturgia se divide en 3 ramas, la magia, el espiritismo y la alquimia; que son estudiadas con la misma rigurosidad que si de cualquier otra ciencia se tratase.

La Agencia Global de Investigación de Amenazas Taumatúrgicas, o por sus siglas, AGIAT; es una organización que se encarga de contener o eliminar todas las amenazas taumatúrgicas para la vida en general, siendo de carácter público, pero sin estar afiliada directamente a ningún gobierno o nación.

O sea que si te gustan cosas como La Fundación SCP este es el sitio para ti.




Nombre común: Gargola francesa común
Nombre científico: Cutipetreo adocorpus
Hábitat: Francia (variante domestica) África central (variante salvaje)
Estado de conservación: Preocupación menor
Descripción: Las gárgolas son reptiles agamidos originarios de África, especialmente de la República del Congo y sus alrededores.

La variedad salvaje (Cutipetreo adocorpus ferus) vive principalmente en las mesetas de la zona, más que nada en las zonas rocosas donde la textura y color de sus escamas les permiten cazar.

Al igual que otros animales del género Cutipetreo, estos reptiles se han observado con escamas de colores grisáceos, marrones y hasta rojizos dependiendo de la zona donde viven, teniendo dichas escamas una gran dureza debido a diversos elementos metálicos encontrados en sus dietas carnívoras. Justo como otros miembros de su género.

Son reptiles con una locomoción semi bípeda que aprovechan su coloración y la rugosidad de sus escamas parecidas a piedras para emboscar a sus presas cuando se acercan, manteniéndose inmóviles en el lugar durante semanas e incluso meses a la espera de que un animal pase cerca de sus mandíbulas. Esto las diferencia bastante de otras criaturas perteneciendo al género Cutipetreo que suelen utilizar las escamas como métodos ofensivos o defensivos, tal como las salamandras espada (Cutipetreo acricorpus), sus parientes más cercanos que pese a ser la mitad de grandes han desarrollado escamas afiladas en la zona dorsal y en la cola para autodefensa. O los falsos rinocerontes (Cutipetreo praedo) que usan sus enormes cuerpos y fuertes escamas para ocupar un nicho similar a los animales a los que deben su nombre, pese a la falta de un cuerno.

Pueden lograr esto gracias a que son la única especie que carece de glándulas odoríferas, y por tanto de un olor característico. Del mismo modo, la falta de movimiento permite que su metabolismo sea considerablemente bajo y puedan pasar largos periodos de tiempo sin comer.
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Esqueleto de Cutipetreo adocorpus ferus expuesto en el Museo Nacional de Historia Natural de Francia



Respecto a su morfología, pese a que solo alcanzan a medir medio metro de largo, han convergido bastante con los cocodrilos con los que se asemejan su estilo de vida, poseyendo un cuerpo mayormente aplanado en comparación a su tamaño, su hocico es alargado y se encuentra lleno de dientes curvados hacia atrás para atrapar a sus presas sin que estas puedan escaparse una vez son atrapadas.

Sus garras son pequeñas, pero le permiten sujetarse a las rocas donde descansa por largos periodos de tiempo, siendo esta su principal función en lugar de servir como defensa u ofensa.

El nacimiento de su variante domestica (Cutipetreo adocorpus domesticus) se dio durante el siglo XV d.C, cuando esta especie fue introducida a los franceses como una curiosidad proveniente de África. Siendo inicialmente comercializada como un mero animal exótico. No fue hasta que un francés anónimo vio el potencial que tenían para solucionar el problema de la seguridad en sus edificios.

Con décadas de crianza selectiva para volverlos más dóciles y darles una apariencia más estética, les dieron una apariencia similar a estatuas. Si bien la forma de su cuerpo varía mucho según la raza de gárgola, se puede decir que en general sus mandíbulas se volvieron más grandes y cuadradas, sus garras, así como sus miembros delanteros fueron agrandados con el objetivo de luchar contra seres humanos y la estética de sus escamas fue arreglada para permitir que sea posible tallarlas manualmente. En general, grabándose los emblemas familiares de quienes las poseyeran en adición a algunos accesorios o decoraciones como alas o cuernos con la intención de asustar a los intrusos.

Esta domesticación incrementó enormemente el promedio de vida de las gárgolas de primera generación, pasando de vivir 20 años a unos 30. Este último se volvería más tarde el promedio de vida de una gárgola doméstica.

Normalmente solían acomodarse en el exterior de los edificios, junto a diversas estatuas idénticas para tratar de evitar que los intrusos pudieran diferenciarlas de verdaderas gárgolas y así lograr disuadirlos.

Aunque el éxito de esta estrategia hizo que entre la gente con menos dinero se volviera común utilizar únicamente estatuas, aprovechándose de su similitud para mantener ladrones alejados.
Eventualmente con los avances tecnológicos, quedaron relegadas a simples mascotas debido a su obediencia y los bajos costos que requiere criar uno. Aunque aún pueden verse algunas gárgolas cumpliendo su rol original en lugares de naturaleza tradicional o sencillamente como una medida extra.

Pese a eso, la "apariencia" que daban las gárgolas en los edificios antiguos fue rescatada al reemplazarlas con estatuas, ya no con el fin de proteger sino de decorar.

Alimentación: Al igual que muchos otros reptiles, las gárgolas salvajes son animales con una dieta poco especializada, cuya alimentación consiste en cualquier animal pequeño que se cruce frente a él. Variando entre pequeños mamíferos, insectos, otros reptiles, y en algunas ocasiones peculiares, crías de su propia especie.

Pese a poseer la capacidad de movimiento como para despedazar cadáveres, no parecen cazar de forma activa animales demasiado grandes para engullirlos por completo. Los motivos de esto aún no están claros.

En cuanto a la dieta de las gárgolas domésticas, inicialmente poseían una dieta igual a la de sus contrapartes africanas, siendo la única diferencia que mayormente eran alimentados con carnes ya procesadas en vez de animales vivientes. Pero, debido a la posterior creación de distintas variedades de gárgolas y la endogamia que conllevó, muchas de las razas actuales pueden llegar a sufrir fuertes problemas estomacales si son alimentadas con algo que no sea un alimento especial.

Razas: Al igual que a muchos otros animales domésticos, las gárgolas eventualmente se diversificaron en muchas razas, la mayoría con cualidades ofensivas y mínimos cambios estéticos debido a su propósito inicial.

No sería hasta finales del siglo XX que distintas razas puramente estéticas serian creadas para servir como mascotas.
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Fotografía de la última gárgola de su raza pocos años antes de su muerte. Debido a problemas genéticos traídos por la endogamia, la mayoría de ejemplares de la última década resultaron ser estériles y no pudieron mantener el linaje puro.



La gárgola corredora occitana, como su nombre indica fue una raza nacida en la región de Occitania, Italia. Fue creada teniendo en cuenta una mayor velocidad de respuesta hacia los intrusos, así como la intención de poder perseguirlos en vez de simplemente espantarlos.

Fue una raza algo controversial debido a diversos incidentes en los que se cobraron las vidas de quienes trataban de capturar, por lo que su popularidad nunca fue realmente grande y en años recientes esta variación fue declarada oficialmente extinta.

Se caracterizaba por tener extremidades más largas y delgadas que otros miembros de su especie, diseñados para una mayor movilidad, pero a menudo eran decoradas con un par de alas pesadas que les dificultaban moverse, puramente por motivos estéticos.

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En la imagen se muestra una gárgola león japonesa en un pedestal, lugar común para esta raza debido al trabajo que se les dió.

Durante el siglo XIX, algunas de estas criaturas llamaron la atención de los japoneses, quienes poseían estatuas guardianas en algunos de sus templos. La idea fue fuertemente criticada al principio al siquiera sugerir cambiar sus estatuas simbólicas por animales reales, por lo que durante sus primeras décadas de existencia como raza eran muy raros de encontrar, solo en templos y santuarios muy escasos en el país. Pero a finales del siglo XX su popularidad comenzó a hacerse mayor, no solo como vigilantes sino también como "mascotas" para el lugar.

Se puede apreciar que la crianza de esta especie le dio varias protuberancias cubiertas de escamas, que parecieran simular el cabello de un león de las clásicas estatuas Komainu.
Alado_italiano.jpg

Fotografía sacada recientemente de un alado italiano en uno de los pocos lugares que aun usa las gárgolas como guardianes.



Este fue el primer intento de crear una gárgola que pudiera volar, modificando los brazos con la intención de crear alas tal y como las que habían utilizado los reptiles hace varios millones de años. Fue un intento fallido, puesto que el alargamiento de escamas y la gran cantidad de las mismas para simular plumas terminó por causar que fuera demasiado pesado para volar. Quitándole además sus garras delanteras.

De igual modo, esta raza fue aceptada de buena manera como guardianes, si bien no eran capaces de volar, sus "alas" parecían cumplir de forma apropiada como arma contundente después de todo.
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Un coloso de jardín descansando en el patio trasero de una casa adinerada.



Una vez que la popularidad como guardianes de las gárgolas comenzó a descender, hubo intentos de llevar su trabajo a otros ámbitos. Uno de estos fue el de darles el mismo trabajo que los perros guardianes. Las hicieron más robustas, llegando a medir hasta 1 metro estando paradas, pero la mayoría de sus cualidades básicas fueron mantenidas.

Vieron un mayor éxito que otras razas guardianas de casa debido a que fueron además criadas para ser amigables con la gente de confianza, pasando también por buenas mascotas y según algunos testimonios, "buenas niñeras".
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Este ejemplar adulto de pigmeo de musgo se encuentra recuperándose de una enfermedad causada por parásitos. Su estado puede verse debido a la cantidad de musgo en su cuerpo.



Esta es la primera especie totalmente doméstica en haber sido creada, midiendo apenas 20 centímetros de largo y 10 centímetros de alto fueron diseñados para vivir en interiores. Su capacidad para mantenerse sin comer fue afectada por la crianza, pudiendo pasar como mucho una semana sin ingerir alimentos.

Se llaman pigmeos de musgo debido a que se desarrolló de forma artificial una simbiosis entre el animal y una especie de musgo que crece en su cuerpo. Esta planta se nutre poco a poco de las secreciones de la gárgola y células muertas, mientras a su vez atrae insectos que puede comer.

Pese a que esto en la naturaleza sería considerado ideal, la crianza selectiva provocó que estos insectos mayormente les causen problemas estomacales. Por lo que deben ser cuidados y vigilados muy a menudo.











jueves, 1 de agosto de 2024

ARTE | Los artisticos monstruos de Fortunio Liceti (1665)

 


Los monstruos a menudo sirven como espejos de la sociedad que habitan, cuerpos culturales que arrojan luz sobre la inestabilidad de las categorías sociales y científicas. Los "monstruos" seleccionados a continuación provienen de la edición de 1665 de De Monstris de Fortunio Liceti (publicado originalmente en 1616 sin ilustraciones), que incluía más de setenta copias de grabados en cobre del artista Giovanni Battista Bissoni. Aunque no fue el primer trabajo sobre el tema de las deformidades en la naturaleza, De Monstris fue quizás el más influyente de la época. A su paso, hubo un torrente de interés en toda Europa por las llamadas "monstruosidades": pigmeos, supuestas sirenas, fetos deformes y otras maravillas naturales se exhibieron y discutieron ampliamente, convirtiéndose en los espectáculos circenses de su tiempo.

Para Liceti (1577-1657), lo monstruoso era una cuestión de forma y se podía clasificar en dos grandes tipos: uniforme y no uniforme. Los monstruos uniformes habitaban múltiples categorías: deficientes, los que carecían de extremidades; excesivos, como los animales policéfalos con múltiples cabezas; todo lo que fuera a la vez deficiente y excesivo podía considerarse de dos naturalezas; si un niño nacía con huesos fracturados, no estaba formado; y los que tenían un exceso de vello corporal eran extraordinarios. Los seres no uniformes incluían a las personas intersexuales, pero también a los cruces hombre-animal producidos a partir de la mezcla entre especies, y a los híbridos humano-demonio. En las siguientes imágenes, los trastornos congénitos se mezclan libremente con el mito. Los hombres sin cabeza (los famosos Blemmyes de la época clásica) se codean con gemelos siameses. Al examinar esta maravillosa panoplia de formas de vida, cualquier sentido de "normalidad" comienza a sentirse anticuado y tal vez incluso irrelevante.

Rompiendo con los tratamientos anteriores de lo aparentemente monstruoso, Liceti no trató a estas criaturas como "portentosos signos celestiales", argumenta Touba Ghadessi, sino más bien "como seres vivos que expresaban ciertas verdades de la naturaleza", cuyas "deformidades provocaron el mayor asombro y admiración" por la capacidad de la vida para adaptarse a condiciones adversas. Liceti comparó la naturaleza con un artista que, ante alguna imperfección en los materiales a moldear, crea ingeniosamente otra forma aún más admirable. "Se dice que veo la convergencia de la naturaleza y el arte", escribió, "porque uno u otro no es capaz de hacer lo que quiere, al menos hace lo que puede".

La preocupación del autor por los asuntos del nacimiento puede haber surgido de su propia génesis tensa. Su madre se puso de parto a los siete meses durante un violento viaje por mar. Cuando Liceti emergió al mundo, supuestamente cabía en la palma de su mano, sobreviviendo solo porque su padre fabricó una incubadora primitiva a partir de un horno reutilizado. Estudió medicina y filosofía en Bolonia, ocupó una cátedra de lógica en Pisa y fue el primer profesor de medicina teórica en Padua hasta su muerte. Era conocido por su prodigiosa escritura, publicando un libro casi todos los años de su carrera, que iban desde historias de anillos y gemas grabadas hasta tratados eruditos sobre el alma humana.

 

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Fuente y mas imagenes monstruosas aqui: Los monstruos de Fortunio Liceti (1665) — The Public Domain Review

 

 


sábado, 21 de enero de 2023

¿Por qué el pollo cruzo la carretera? (según distintas filosofías)


 

PREGUNTA:
¿POR QUÉ EL POLLO CRUZÓ LA CARRETERA?


RESPUESTAS:

Profesor de Primaria
Porque quería llegar al otro lado.

Platón:
Porque buscaba el bien.

Aristóteles:
Está en la naturaleza de los pollos cruzar la carretera.

Karl Marx:
Era una inevitabilidad histórica.

Martin Luther King:
Veo un mundo en el que todos los pollos serán libres de cruzar la carretera sin que sus motivos sean cuestionados.

Moisés:
Y Dios bajó de los cielos y le dijo al pollo: Cruza la carretera. Y el pollo cruzó la carretera y todos se regocijaron.

Bill Clinton:
El pollo no cruzó la carretera. Repito, el pollo no cruzó la carretera.

Maquiavelo:
La cuestión es que el pollo cruzó la carretera. ¿A quién le importa el por qué? El fin de cruzar la carretera justifica cualquier motivo.

Sigmund Freud:
El hecho de que estás preocupado porque el pollo cruza la carretera revela tu inseguridad sexual.

Bill Gates:
Acabo de lanzar el MSChicken 00, que no sólo cruza carreteras, sino que también pone huevos, archiva tus documentos importantes y ajusta tus cuentas.

Charles Darwin:
A lo largo de grandes períodos de tiempo, los pollos han sido seleccionados naturalmente de modo que ahora tienen una disposición genética a cruzar carreteras.

Albert Einstein:
El hecho de si el pollo ha cruzado la carretera o la carretera se ha movido debajo del pollo depende de tu marco de referencia.

Andersen Consulting:
La desregulación del lado de la carretera del pollo amenazaba su posición dominante en el mercado. El pollo se enfrentaba a importantes retos para crear y desarrollar las competencias necesarias para encarar la competitividad del mercado. Andersen Consulting, en una relación de socio con el cliente, ayudó al pollo rediseñando su estrategias de distribución física y procesos de implantación. Empleando el Método de Integración Avícola (MIA), Andersen ayudó al pollo a emplear sus habilidades, metodología, conocimiento, capital y experiencias para alinear a la mente, procesos y tecnología del pollo en el apoyo de su estrategia global dentro de un marco de trabajo de Gestión de Programas. Andersen Consulting ayudó a que el cambio del pollo fuese más exitoso.

Buda:
Preguntar eso niega tu propia naturaleza de pollo.

Publicidad de PERFIL:
Donde decía «El pollo cruzó la carretera» debió decir «Los negocios impuros de Mazzarin».

Título de tapa de LA NACIÓN:
Habría cruzado la carretera un pollo.

Título de tapa de PÁGINA/12:
Listo el pollo

GENTE:
Las ultimas luces del atardecer iluminaban la campiña desolada. Una luz. Un destino. Una soledad. El pollo alzó la cabeza como buscando una respuesta a todas sus preguntas. A lo lejos una modesta casita de chapas. Ningún auto atravesaba a aquella hora la ruta 68, que une Necochea con Batán. El pollo supo que aquel era el momento. Sacudiéndose el sopor de las plumas camino decidido, puso un pie en el asfalto, y luego otro, y otro, y otro. Iba orgulloso. Sabía que estaba por conseguir lo imposible. Pensaba en el triunfo. En la gloria. En la fama. Por eso no vio aquel camión sin luces. Por eso no oyó el ruido destartalado del motor del Ford.

O GLOBO:
Maior frango do mundo consegue atravesar a rodovia

LE MONDE:
Les consequences pour l'Amerique latine sont encore a prevoir: un poulet est arrivè a traverse la route sans blesures.

NOTICIAS:
Menem y el pollo: los oscuros corredores de esta relación impropia. ¿Qué hay por tras del negocio de las carreteras? Informe exclusivo: gallinas y pollitos que reciben maíz del Estado. ¿Quiénes son los que se llevan los huevos?

CARAS:
Toda la intimidad del pollo.
«SÓLO NECESITO UN AMOR PARA QUE MI EXITO SEA COMPLETO»

Sofisma:
Todos los pollos cruzan carreteras. El pollo cruzó la carretera. El pollo es una carretera.

Ernest Hemingway:
Para morir bajo la lluvia.

Carlos:
¡¡Por Dió!!! ya lo he dicho: Para estar en la vereda de enfrente.

Analista de Sistemas:
Antes de preguntar, leé la norma POLLO-3 y después llamame. La podés consultar por Internet o Intranet.

Asistencia Informática (programador de periféricos):
Yo desde acá no veo que haya cruzado la calle. Reseteá el pollo y si lo seguís viendo que cruzó llamame.

Heráclito:
Ningún pollo cruza dos veces la misma carretera.

René Descartes:
El pollo es una máquina guiada por el determinismo, pero es evidente que el pollo piensa, luego existe y, por lo tanto, puede cruzar carreteras.

Thomas Hobbes:
Porque el pollo es el lobo del pollo.

Immanuel Kant:
El liviano pollo, que, al volar libremente, siente la resistencia del aire, podría imaginar que en una carretera sin aire volaría mejor. (Kritik der Reinen Vernunft, Intr., A 5)

Nietzsche:
Porque Dios ha muerto.

Dios:
Porque Nietzsche ha muerto.

Ludwig Wittgenstein:
El sentido de la carretera debe quedar fuera de la carretera. En la carretera todo es como es y sucede como sucede; en ella no hay ningún pollo y, aunque lo hubiera, no tendría valor alguno. (Tractatus Logico-Philosophicus, 6.4.I)

Carl G. Jung:
Porque ese mito está en el inconsciente colectivo de todos los pollos.

Jacques Lacan:
Si la cría que de cada huevo saca la gallina (exceptuando las simbologías genitales, cfr. Freud, v. XIV, nota 183 al cap. III), designado ahora como P1, se mueve -o se moviese, o pretiendese moverse (ya que el movimiento de traslación está otorgado a las aves gallináceas)- en una conjetura donde la carretera sería su orientación referencial del deseo, su pulsión (llamada entonces pS5) entablaría una relación directa con la nada, el destino final de todo hijo de gallina, que al percibir en función de su deseo daría como resultado P1 ( pS5 = 0.

Baruch Spinoza:
Tanto el pollo como la carretera son atributos de Dios. La carretera, pues, en tanto se la considera como una causa final, no es nada más que ese apetito singular, que, en realidad, es una causa eficiente, considerada como primera, porque los pollos ignoran comúnmente las causas de sus apetitos. Como he dicho a menudo, los pollos son, sin duda, conscientes de sus acciones y apetitos, pero inconscientes de las causas que los determinan a cruzar las carreteras. Q.E.D. (Ethica, IV, Pref.)

Schopenhauer:
Mirad el pollo, ¡qué tranquilo y contento está! Millones de pollos han muerto antes de que éste viniese a la vida. Pero la desaparición de todos aquellos no ha alterado para nada la idea del pollo. Esta idea no se ha oscurecido por todas esas muertes. La fútil existencia del pollo supone un alivio el hecho de cruzar la espantosa carretera. La vida es una partida de caza infinita, donde los pollos, unas veces víctimas y otros victimarios, se disputan los restos de una horrible presa. Es una historia natural del dolor, que se resume así: querer cruzar la carretera sin motivo, sufrir siempre, luchar continuamente, y después morir... Y así sucesivamente por los siglos de los siglos, hasta que nuestro planeta se rompa en pedazos. Miles de pollos antes que él cruzaron miles de carreteras. El universo surgió de la nada y vuelve a la nada. De ahí la inexorable miseria de nuestra existencia.

Isaac Newton:
Los pollos en reposo tienden a permanecer en reposo. Los pollos en movimiento tienden a cruzar la carretera.

Marshall McLuhan:
La carretera es el medio. El pollo es el mensaje.

Jacques Ives Cousteau:
El polió, inconsciente del peligdo detdgás de él, cduza la caddetega. Sin pgevio aviso, el Porsche lo aggolla, y se mantiene así el equilibgio de la natugaleza.

Bibliotecario Referencista:
Porque le informé que tenía 4.735.816 volúmenes sobre gallináceos (de los cuales, el 80% estaba en ruso, el 19% en chino y el 1% en alemán), ubicados la mayoría de ellos en el depósito con la signatura topográfica 636.083.1 (CDU, 3ª ed. esp., Madrid : AENOR, 1975. - 324 p.), claro que alguno de esos habría que pedirlo en préstamo interbibliotecario, previa nota del interesado (ese pollo que vino a molest..., digo, a consultar la biblioteca) dirigida al Director de la BiblioteKa, que a su vez debe refrendar y/o llamar a la otra institución para pedir permiso para pedir el préstamo interbibliotecario (y según el CD-ROM de UNIRED lo tienen, pero antes llamamos telefónicamente para verificar que tengan lo que el CD-ROM dice que tienen), y como en ese momento la Chicken's Technical Encyclopaedia (4ed. corr. y aum. del Herr Ph.D. G. Poius, Berlín, PisKo-Saur, 1839, 31 t. en 36 v. en letra gótica) estaba prestada a un asesor; entonces me dijo que se iba al kiosco del otro lado de la carretera donde por $ 3 compraba un librito intitulado Cómo viven los pollos.

Horacio Quiroga:
Porque lo degollaron, y dejó un mar de sangre roja en la carretera. Llegó al otro lado y murió en un espasmo sanguinolento.

José Hernández: Porque si entre pollos se pelean, los devoran los de ajuera.

Jorge Luis Borges:
Hay una carretera que es la negación y anulación de todas las otras carreteras. Quienes atribuyen al Pseudo-Dionisio la paradoja del hijo de la gallina que cruzó la vía romana (Hypotyposes, V, 16), olvidan o pretenden fingir que todos olvidemos la total imposibilidad otorgada al otrora marucho por un atroz movimiento circular de tuerca del destino. Como la tortuga de Zenón (Capelle, Die Vorsokratiker, 1839, p. 25), se ve enfrentado al eterno desplazamiento de la carretera, inmutable, eterno, imperecedero. El movimiento es imposible (arguye Zenón) pues el pollo debe atravesar el medio de la carretera para llegar al otro extremo, y antes el medio del medio, y antes el medio del medio del medio y antes...

Edgar A. Poe:
Dijo el pollo: "¡Nunca más!".

Howard P. Lovecraft:
Porque trataba, inútilmente, de escapar a aquellos oscuros e inmemoriales poderes que acechaban su simple y angustiada alma.

Mitología gnóstica:
La carretera, fija sobre la tierra, se desplaza con ésta al par de los planetas en el vasto cosmos; el pollo trata -inútilmente, vagamente- de rozar con sus patas esa nada que todos recorremos: el enorme, atroz mundo.



viernes, 29 de julio de 2022

Recordemos cuando el Pato Donald fue un miembro del partido nazi





Der Fuehrer's Face es un cortometraje del año 1943 que es un estupendo ejemplo del tipo de propaganda de guerra que ya no veremos nunca mas... por suerte, y que pese a que basta con ver una par de minutos para darse cuenta de que es propaganda anti-nazi, todavía hay gente que lo pone como ejemplo de que Walt Disney era pro-nazi. Y es solo un ejemplo de los cortos propagandísticos de esa época. 






martes, 6 de julio de 2021

La Cofradía del Cazador, proyecto de fantasía colaborativo





Un grupo de ratas necrófagas, posiblemente conspirando contra los seres humanos.



Nombre: Rata necrófaga

¿Tipo de creatura?: Necrófaga.

¿Cómo es?: Ratas de color oscuro, negro, marrón, ocasionalmente con manchas y con cola desnuda, las más jóvenes tienen el tamaño de gatos, las mayores y más viejas tienen el tamaño de perros, llegando a medir una vara desde la punta del hocico al nacimiento de la cola. (No confundir con ratas vengativas, y sobre todo no confundirlas con ratas necrófilas, son algo totalmente diferente)

¿Precio a pedir por el trabajo?:
Depende del tamaño, las más jóvenes cuestan una rata por tres lucios de cobre, las más grandes hasta dos ases (se puede cobrar hasta cinco a un rico vengativo cuyos parientes han sido devorados por las ratas, o que no quiere que el mismo sea devorado).

¿Dónde encontrarlas?:
En camposantos y cementerios, en campos de batalla con muchos muertos que no han sido sepultados, compitiendo con ghouls, mandrilocanidomorfos y otros carroñeros. Ocasionalmente en grandes ciudades si tienen un sistema de alcantarillado.

¿Cuán peligroso es?:
Medianamente peligroso, en especial por su mordida venenosa. (Usa botas hasta la rodilla, estas cosas trataran de morder tus piernas)

¿Qué es lo que hace?:
Su nombre lo dice todo, es una rata que come cadáveres, especialmente humanos, su comida preferida son los cuerpos que llevan muertos de dos a cinco días, aunque si el hambre los obliga pueden comer carne más descompuesta, o más reciente.

Hay toda una discusión entre los eruditos sobre esta bestia, no se sabe si son ratas normales mutadas por su consumo de carne humana o una variedad totalmente distinta. El caso es que a pesar de su apetito omnívoro, tienen preferencia por la carne humana, y si hallan un cuerpo que lleve el adecuado número de días muerto, lo devoraran sin piedad, empezando por los ojos y la lengua, y pronto se adentraran en el interior de la cabeza y devoraran su cerebro. Eso no es diferente a lo que hacen las ratas normales, excepto porque estas crecen, no solo en tamaño sino también en inteligencia.

No se sabe las razones de porque ocurre esto(1) pero las ratas que se encaprichan con la carne humana crecen más allá de lo natural, y con un suministro constante alcanzan el tamaño de perros, pero además se vuelven más inteligentes. No se sabe los límites de su inteligencia, algunos eruditos la describen como “casi humana” pero esa es una respuesta muy ambigua.

Su tamaño es proporcional a su inteligencia y también a su edad, las ratas comunes viven hasta los dos años, pero las necrófagas posiblemente diez o más. Viven en cementerios y cavan túneles bajo la superficie, túneles que se conectan a las tumbas de los fallecidos recién enterrados. Dependiendo del tamaño del cementerio y de cuan frecuentemente mueran en la localidad, podrás encontrar varias, pero es más frecuente que solo haya una en un camposanto, y será una rata gigantesca, de las más grandes y viejas. Eso es porque también se comen entre ellas y es posible que con cada uno de su especie que devora la rata mayor se vuelva más inteligente y astuta.

¿Qué tan inteligente son?:
Las pruebas hechas por los eruditos demuestran que saben contar, al menos hasta diez(2) y pueden identificar trampas en las que una rata normal fácilmente caería, también si son heridas no se enfurecerán y trataran de atacar de forma frenética sino que huirán, porque probablemente entiendan que están siendo cazadas (Todo esto se refiere a los ejemplares más grandes)

Puesto que se aficionan a la carne humana, si pasa un tiempo sin que hayan nuevos entierros se volverán más atrevidas y atacaran otros animales, o a personas. En las ciudades se sabe que han mordido a mendigos, y parecen darse cuenta de que como su saliva es venenosa los mordidos por ellas terminaran muriendo y así tendrán nuevamente su provisión de carne medianamente fresca.

Vulnerabilidades: Siendo una criatura de carne y sangre normales, es vulnerable a todo, hierro, acero, fuego y venenos.

Como cazarlo: Un cazador valiente se arrastraría por los túneles excavados por esa criatura, en plena oscuridad, iluminado solo por una lámpara de luciérnagas o por su fe, en medio de la tierra húmeda en constante peligro de derrumbarse y el olor a descomposición, con la espada en una mano y la pistola de rueda en la otra(3), esperando ser atacado por una repugnante rata gigante. Un cazador valiente haría eso, uno sabio no se arriesgaría de manera tan estúpida.

Lo mejor es atraer a las ratas a una trampa, las más jóvenes y menos inteligentes pueden ser cazadas igual que ratas normales, el uso de perros es bastante útil. Pero será mucho más difícil si se trata de un ejemplar de los más viejos y grandes (es fácil saber si se trata de esto último, solo hay que excavar en el cementerio, encontrar los túneles y comprobar si son lo bastante grandes como para arrastrar un cadáver por ellos) Lo mejor es utilizar veneno, y un cadáver de un par de días. Esto puede ser difícil en pequeños pueblos, donde la gente paga para evitar que sus difuntos sean profanados, pero mucho más fácil en ciudades donde siempre hay condenados a muerte, o mendigos.

Primero durante unos días deben evitar enterrar a nadie, eso hará que la rata salga a la superficie, aunque lo hará siempre de noche. Entonces colocar nuestro cadáver –o parte de él- en un lugar visible pero no demasiado obvio de modo que la rata sospeche. Puedes remojar la carne en veneno de anavispula, pero resulta demasiado caro, más de lo que te pagarían, usar semillas de ricino es una mejor opción pero es más lento y seguramente la rata se dará un festín y luego regresara bajo tierra, donde morirá. Con lo cual el cazador de todos modos terminara arrastrándose por la tierra húmeda.

La otra opción necesita de una de las cualidades más apreciadas en un cazador: la paciencia, y la habilidad de enmascarar su olor con hierbas olorosas, muchas hierbas olorosas. El cazador debe buscar un lugar donde pueda ocultarse, un arbusto espeso o la copa de un árbol, tener a la vista el cadáver-cebo y esperar. Esperar armado con una ballesta –o un arco y flecha, pero la ballesta es preferible- con un dardo embebido en veneno.

Lo ideal es matar a la rata de un solo disparo, si fallas huirá y se ocultara bajo tierra por días o semanas. En el improbable caso de que la rata decida atacar, evita ser mordida por ella, su saliva es venenosa y no existe antídoto para ella, limpiar la herida no servirá de nada, con el tiempo la llaga crecerá, la piel se volverá negruzca y no habrá modo de salvar tu vida salvo la amputación de una extremidad, si acaso tuviste la suerte de ser mordido en una pierna o brazo(4)

Notas extras: En las montañas Auzzk´ley por su religión tienen prohibido enterrar o incinerar a sus muertos, porque la tierra y el fuego son elementos sagrados y los cuerpos muertos son corruptos. De modo que los dejan al aire libre, fuera de las ciudades, desnudos… y permiten que las ratas necrófagas se alimenten de ellos, luego recogen los huesos ya totalmente limpios y los guardan dentro que ánforas que conservan en el interior de sus hogares. Así es, ellos no matan a las ratas, las alimentan con sus antepasados y permiten que se reproduzcan. Hay leyendas sobre ratas que vivieron décadas y ganaron tanto en tamaño como inteligencia, incluso que aprendieron a caminar en dos piernas como los hombres. Cuenta la leyenda que una de ellas creció tanto en inteligencia que empezó a vestir como un hombre y con el tiempo se convirtió en Gran Maestre de una de las principales cofradías.5

Notas al pie

1. Nota del erudito Valtar: Según las últimas y revolucionarias teorías del médico Verezzir, el cerebro es el órgano encargado de la inteligencia, la conciencia y de la capacidad del habla, y no el corazón y la lengua como siempre se ha creído.
2. Nota del erudito Bela: Eso significa, por ejemplo, que si ven a cinco personas entrar en una cabaña y ven salir a cuatro, sabrán si aun hay una persona en el interior.
3. Nota del Cazador Von Kurvis de la Cofradía del Ciervo Lunar: ¿Y en qué mano lleva la lámpara de luciérnagas?
4. Nota del erudito Valtar: En realidad su saliva no es venenosa, pero está llena de microbios infecciosos, algo lógico tratándose de un carroñero, incluyendo el de la enfermedad devoradora de carne. Por eso los antídotos no funcionan, desinfectar la herida inmediatamente, incluso cauterizarla, es mucho más efectivo.
5. Nota del erudito Valtar: eso es solo un chiste de mal gusto y una injuriosa difamación.

La Cofradía del Cazador, como ya dijimos, es un proyecto sobre crear un universo de fantasía inspirado en The Witcher -mas los libros que la serie o los videojuegos- y en el videojuego Bloodborne, mostrando y construyendo un mundo lleno de bestias sanguinarias y creaturas espectrales, con los cazadores pertenecientes a cofradías dedicados a exterminarlos.

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miércoles, 16 de diciembre de 2020

Una advertencia (sobre el fraude en las elecciones de estados unidos)

 Por Guillermo Ramírez Cattaneo

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Durante los últimos días, los titulares de prensa internacionales abundan en referencias a Trump y a su porfiada negación de los resultados electorales. Solamente durante la semana pasada, el presidente Trump publicó o volvió a publicar unos 145 mensajes en Twitter arremetiendo contra los resultados de una elección que perdió. Cuatro veces mencionó que la pandemia de coronavirus ahora alcanza sus horas más oscuras, y esto solo para afirmar que tenía razón sobre el brote y que los expertos estaban equivocados.

Como bien lo menciona Peter Baker en el New York Times, su foco actual está en recompensar a los amigos, depurar a los desleales y castigar a una lista cada vez mayor de enemigos que ahora incluye a gobernadores republicanos, su propio fiscal general e incluso a Fox News. Según Baker, los últimos días de la presidencia de Trump han adquirido los elementos tormentosos de un drama más común en la historia o la literatura que en una Casa Blanca moderna. Su rabia y su rechazo a admitir la derrota, desligado de la realidad, evocan imágenes de un señor asediado en una tierra lejana que se aferra desafiante al poder en lugar de exiliarse, o un monarca inglés errático que impone su versión de la situación en su corte acobardada.

Podría uno sentirse tentado a aventurar trastornos psicológicos subyacentes, basados en los innumerables libros y artículos sobre su personalidad; a manera de ejemplo, la propia percepción de su entorno familiar cercano (su hermana y sobrina, por ejemplo), entre muchos otros. Podría uno utilizar términos habituales en los mentirosos compulsivos o patológicos como son el miedo al rechazo o a la crítica, la elevada necesidad de aprobación externa, baja autoestima o inseguridad personal, intolerancia emocional (elevada sensibilidad a emociones displacenteras). Podrían usarse términos especializados como son el trastorno límite de personalidad (la mentira es una conducta impulsada por la emoción) o el trastorno narcisista de personalidad (se miente para conseguir admiración por parte de lo demás).

Asimismo, sería seductor descartar la afirmación irracional de Trump de que la elección fue “amañada” como una última convulsión ridícula de su reinado, o como un intento cínico de aumentar su valor de mercado pensando en un futuro televisivo.

Todo lo anterior configura un escenario muy común de posibilidades sobre su comportamiento y exageradamente recurrente en las noticias y redes sociales. Demasiado habitual para mi gusto. Considero que sería un grave error basarse únicamente en este escenario para describir lo que está sucediendo.

Algo más de cien años atrás, en el otoño de 1918, el final de la Primera Guerra Mundial se acercaba rápidamente. Mientras que la guerra en el frente oriental ya había terminado en enero del mismo año, cuando se firmó el tratado de paz de Brest-Litovsk,  quedó claro que Alemania y sus aliados estaban indefensos ante una creciente supremacía aliada en el frente occidental. En ese momento, Alemania todavía era formalmente un Imperio dirigido por el Kaiser Wilhelm II y el canciller del Reich, Theobald von Bethmann Hollweg. Sin embargo, durante la guerra, Alemania se había convertido de facto en una dictadura militar: los mariscales de campo Paul von Hindenburg y Erich Ludendorff se habían transformado en jefes de estado.

Cuando advirtieron que la guerra terminaría pronto, estos mariscales establecieron una estrategia: había que instalar un gobierno civil. Las razones para esto fueron dos. Por un lado, la posibilidad de una paz favorable sería más probable si los aliados pudieran negociar con un gobierno civil (esta afirmación fue apoyada por el presidente de Estados Unidos Woodrow Wilson). Por otro lado, este gobierno civil probablemente sería responsabilizado por la población alemana por la pérdida de la guerra y las consecuencias resultantes. De esta manera, los mariscales de campo podrían trasferir su propia responsabilidad a este nuevo gobierno y, en consecuencia, purificarse de cualquier culpa.

Siguiendo con la estrategia, el 3 de octubre de 1918, el príncipe Max von Baden fue nombrado canciller y comenzó, como jefe del gobierno civil recién instalado, las negociaciones de paz con los aliados. Esto resultó en una tregua que se firmó el 11 de noviembre de 1918. Mientras tanto, Hindenburg y Ludendorff habían convencido al Kaiser Wilhelm II de abdicar. Como resultado, el 9 de noviembre de 1918, el socialdemócrata Philipp Scheidemann proclamó la República en Berlín y, a su vez, Friedrich Ebert se convirtió en su nuevo canciller. Y así se fundó la República de Weimar. Estos eventos de noviembre de 1918 se denominarían más tarde la “Revolución de noviembre”.

Una de las primeras tareas de este gobierno civil fue convertir la tregua del 11 de noviembre en un tratado de paz definitivo. Esto dio lugar al Tratado de Versalles que entró en vigor el 10 de enero de 1920. Este Tratado fue odiado por la mayoría de la población de Alemania, considerado como una paz impuesta y cínicamente llamado “el diktat de Versalles”.

Ahora bien, esta maniobra astutamente concebida por los mariscales se apoyaba en la necesidad de generar una ficción. Y esta última se convirtió en el afamado Dolchstosslegende más conocido como el “mito de la puñalada en la espalda”. Gracias a este mito, y como ya habían predicho los estrategas Hindenburg y Ludendorff, los líderes del gobierno democrático fueron responsabilizados por los humillantes términos del acuerdo de paz. Esto reforzó la invención de que Alemania había sido traicionada y que su honor se había visto afectado solo porque los revolucionarios democráticos de izquierda obstruyeron la victoria de la guerra al ordenar la retirada de las tropas. Claramente, esto no era cierto. Sin embargo, la combinación del mito de la puñalada en la espalda y los términos del Tratado de Versalles les dio a los oponentes de la República de Weimar un arma poderosa para atacarla desde su nacimiento y en el futuro subsiguiente.

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Una ilustración de una postal austríaca de 1919 que muestra un judío caricaturizado apuñalando al ejército alemán en la espalda con una daga

La principal aserción de esta ficción fue que la Alemania imperial nunca perdió la Primera Guerra Mundial. La derrota, dijeron sus mariscales, fue declarada pero no justificada. Fue una conspiración, una estafa, una capitulación, una grave traición que manchó para siempre a la nación. No importaba que la afirmación fuera palpablemente falsa. Entre un número considerable de alemanes, provocó resentimiento, humillación e ira. Y la figura que mejor supo cómo explotar más adelante la frustración del pueblo alemán fue Adolf Hitler.

El aspecto sorprendente del mito Dolchstosslegende es que no se debilitó después de 1918, sino que se fortaleció. Ante la humillación, incapaces o no dispuestos a hacer frente a la verdad, muchos alemanes se embarcaron en un autoengaño funesto: la nación había sido traicionada, pero su honor y grandeza nunca se podían perder. La izquierda, e incluso el gobierno electo de la nueva República, jamás podrían ser los custodios legítimos del país. La clave del éxito de Hitler fue que, en 1933, una parte considerable del electorado alemán había puesto las ideas encarnadas en el mito – honor, grandeza, orgullo nacional – por encima de la democracia.

Volviendo a Trump, no debemos ver su esfuerzo por anular los resultados de las elecciones como una mera fantasía producto de la mente de un mentiroso patológico. El punto principal de la estrategia ya no es (no sabemos si alguna vez lo fue) encontrar un juez, gobernador u otro instrumento flexible para negarle a Biden la presidencia. La estrategia sería más bien negar la legitimidad de la presidencia de Biden, del sistema electoral que le dio el cargo, y de los sistemas federal y judicial que dejaron de lado los desafíos legales de Trump.

La campaña debe verse como lo que es: un intento de elevar el nuevo mito They stole it” (Ellos se la robaron (la elección)) al nivel de leyenda, abonando para la futura polarización social y división a una escala que Estados Unidos nunca ha visto. La naturaleza del mito no es que sea creíble. Es que hay que creerlo. Un asombroso 88 % de los votantes de Trump cree que el resultado de la elección es ilegítimo, según una encuesta de YouGov.

Ah, me olvidaba de un trastorno no mencionado antes. El de la personalidad antisocial, en el que se puede utilizar la mentira como estrategia de manipulación.

 

Fuente: https://lacebraquehabla.com/una-advertencia/

sábado, 31 de octubre de 2020

¡Feliz Halloween!

 Y un pequeño cuento de mi autoría, situado en el universo de la Fundación SCP.


El Cabezón de Atacama (un críptido chileno)


Vacunenasushijoscarajo 21/10/18 (Lu) 10:22:32 #92638333


Chile no es un país que se caracterice por sus críptidos, claro, tenemos criaturas como el Trauco, el Piuchen, el invunche, el Colo Colo (no, no el equipo de futbol, este Colo Colo) etc., pero son criaturas mitológicas, y aunque los críptidos son mitología moderna, no contamos con criaturas cuya existencia sea posible de acuerdo con las actuales leyes físicas, biológicas o paleontológicas, incluso doblándolas un poco. Criaturas como Pie Grande, el Skunk Ape, el Nahuelito, el Molnkèle-mbèmbé, la criatura U-28 y similares.

Con una excepción, del que les hablare pronto.

Homeopatiaesunfraude 21/10/18 (Lu) 13:22:10 #92645768


¿Y el chupacabras? ¿Acaso ese no es un críptido?

Piuchén 21/10/18 (Lu) 22:33:09 #92634654


El chupacabras, si bien ha hecho apariciones en Chile –curiosamente siempre asociadas a bandas de perros asilvestrados- no es un críptido exclusivamente chileno, sino internacional, con apariciones en Costa Rica, Puerto Rico, Argentina, Colombia, etc. incluso en estados de usa donde hay muchos latinos… es más bien latinoamericano.

También ha hecho apariciones en España, que es un país europeo, pero donde se habla español (lógicamente, ellos lo inventaron)

Terraplanista 21/10/18 (Lu) 23:02:11 #92642434


No tan latinoamericano, últimamente lo han visto hasta en Rusia.

PicuncheSureño 22/10/18 (Mar) 00:01:07 #92646575


En Rusia siempre pasan cosas raras.

Vacunenasushijoscarajo 22/10/18 (Mar) 09:45:09 #92635477


Como les decía, hoy quiero hablarles de cierto ente que ha hecho su aparición en Chile, más específicamente en su zona norte, una… criatura o entidad con una rara compulsión por estrellar su cabeza con los parabrisas y las cabinas de autos y camiones: El Rompetechos, también conocido como El Cabezón de Atacama.

No, no tengo idea de quien le puso tal nombre.

Un poco de contexto, este ser ha hecho sus apariciones en la zona norte, regiones de Tarapacá, Atacama y Antofagasta, una zona desértica o semi desértica, las ciudades grandes como Iquique o Antofagasta están en la costa, para el interior hay pequeños pueblos dedicados a la agricultura, algunos de ellos con siglos de antigüedad, prehispánicos, y también campamentos mineros. Largos trechos de carretera donde la gente que los recorre a menudo, generalmente camioneros, con frecuencia ven cosas extrañas. Ovnis, alienígenas a orillas del camino, veloces y escurridizos animales similares a velociraptores –aunque en este caso posiblemente eran avestruces escapadas de un criadero- etc., etc.

Imagínense en la siguiente situación: Ustedes conducen un camión de transporte, de noche, por el desierto chileno. No importa que lleven, pueden ser minerales, pueden ser frutas y verduras de algún pueblo agrícola a las ciudades de la costa, puede ser cualquier cosa. Y sienten deseos de orinar. No quieren hacerlo en una botella, y el pueblo -y baño- más cercano esta a una hora de viaje, así que solo tienen una opción. Detienen el camión a la orilla del camino, se bajan, y se ocupan de sus propios problemas.

Tal vez miren hacia el cielo, y vean la Vía Láctea en todo su esplendor (los cielos del norte de Chile se encuentran entre los más transparentes del mundo, por eso el telescopio ALMA se encuentra aquí), tal vez miren a su alrededor y solo vean oscuridad, tal vez no hay luna ni estrellas y mas allá de las luces del vehículo todo sea un velo negro. Quizás ya terminaron, y se encuentran sacudiendo sus asuntos para después arreglarse y volver a conducir, pero entonces notan algo, algo que se mueve más allá del borde de la zona iluminada.

Piensan que es un animal, pero no hay muchos en el desierto ¿Un zorro tal vez? Quizás un perro asilvestrado, o tal vez un guanaco, pero eso son más comunes a mayor altura, en la precordillera. Miras con atención, es raro encontrar algo vivo en pleno desierto. No te sientes inquieto o asustado, solo curioso, pero entonces aquello que se mueve se acerca. Y no es lo que esperabas.

Sales corriendo, con suerte con los pantalones abrochados, subes al camión, lo pones en marcha y este comienza a moverse de manera demasiado lenta para tu gusto. Y algo salta encima de la cabina, no lo puedes ver pero si oír, se mueve pesadamente arriba, y empiezan los golpes, tump, tump, tump… Imagínense que así suena cuando golpean algo pesado en el techo de la cabina de un camión.

Eso continua por un kilómetro o dos, ruegas porque pase cualquier cosa, cruzarte con otro vehículo, llegar a un pueblo, a una zona iluminada, lo que sea. Eso sigue allá arriba, golpeando sordamente contra el techo, pasa el tiempo suficiente como para que, en medio del pánico, te des cuenta que no suena como si golpearan con el puño, o con un objeto solido cualquiera, está golpeando con algo grande, y tal vez sea el miedo, pero te parece escuchar pequeños crujidos con cada golpe.

Finalmente la… criatura asoma su rostro a través del parabrisas, y lo ves de frente, su rostro, volteado.

Y frenas.

Y la criatura es arrojada muchos metros adelante, por la inercia. Y aceleras, las luces delanteras lo iluminan mientras intenta ponerse de pie, y le pasas por encima.

O tal vez no, porque no escuchas ningún crujido, ningún golpe, nada que indique que realmente lo has atropellado. Pero no te detienes a comprobarlo, aceleras y no te detienes hasta que encuentras luz eléctrica, otras personas, civilización. Y una vez que estas más calmado cuentas tu historia, sin importarte si te creen o no, o si te consideran loco.

Esto le ocurrió a un camionero sin nombre en julio –o agosto según otras fuentes- de 1984, la noticia apareció en algunos diarios locales del norte e incluso en un par de periódicos de circulación nacional, y es la primera noticia que se tiene del llamado Cabezón de Atacama.

Turistas, camioneros, gente que por a, b, c motivos transitaba por el desierto de noche, incluso, aparentemente, un par de carabineros. Todos han sido testigos de sus apariciones, una familia de turistas bolivianos lo tuvo por casi 10 minutos encima de su camioneta, golpeando insistentemente, ellos más tarde mostraron fotos de las abolladuras. Un bus con peregrinos que iban a la fiesta religiosa de La Tirana fue perseguido por casi media hora, a pesar de que el bus iba a más de 70 kilómetros por hora.

Las descripciones varían de testimonio a testimonio, a veces es de tamaño humano, desnudo y con brazos extremadamente largos, otras veces es pequeño, achaparrado y peludo, como un mono. A veces tiene orejas puntiagudas, a veces no, pero en todos los casos su cabeza es desproporcionadamente grande, además de su compulsión por atacar parabrisas y techos de vehículos.

A pesar de ser tan poco conocido, en youtube uno puede encontrar un par de vídeos sobre el Cabezón, pero son falsos, me refiero a que uno de ellos originalmente fue presentado como el vídeo de un “duende” en Argentina –se nota demasiado el CGI- y el otro como un alíen o un demonio –o ambos- hallado en Tennessee o Arizona, uno de esos estados de Usa.

El año pasado hubo una serie de incidentes en Quebrada Blanca, un campamento minero situado a 4500 metros de altura, en plena cordillera de los Andes. Varios vehículos fueron dañados, abolladuras en los techos y parabrisas trizados. Hubo una investigación, despidieron a tres personas, tal vez culpables, tal vez inocentes, no lo sé, pero el cabezón de Atacama hizo su aparición.

“Fue tarde por la noche, no, mejor dicho fue muy temprano por la mañana, eran como las cinco de la madrugada y habíamos terminado el turno, solo queríamos desayunar para después bañarnos y acostarnos en la camita. Íbamos al casino y estábamos como a diez metros de la puerta cuando vimos algo a un costado del edificio. Una sombra, mejor dicho una figura, estaba al costado de un generador, en la sombra y estaba agachada. Luego se levanto y corrió unos diez metros a la luz de la Luna y de las luces eléctricas, hasta que dobló la esquina del casino y no lo vimos mas.”

“Es difícil de explicar, pero no se movía como una persona, y no parecía una persona. Estaba desnudo, muy flaco, casi esquelético y tenía los brazos muy largos, le colgaban más abajo de las rodillas… Mis compañeros y yo nos miramos y sin hablar todos nos preguntamos con la mirada si habíamos visto lo mismo. Entramos al casino y no salimos hasta que había amanecido por completo.”

Testimonio de un minero de Quebrada Blanca.

Vacunenasushijoscarajo 22/10/18 (Mar) 09:55:39 #92635477


Hace tiempo que pensaba escribir sobre el Cabezón de Atacama, pero finalmente me decidí por algo que descubrí hace poco. Me encontraba en el Museo Regional de Iquique, investigando algo no relacionado, cuando, viendo viejos periódicos, me encontré con una noticia de Agosto de 1972, en La Estrella de Iquique. Yo conocía esta historia, me la contó un profesor hace más de veinte años, cuando ocasionalmente la recordaba pensaba que era una simple leyenda urbana, pero no fue así.

Una pareja de recién casados, E.D.L y N.N.B., marido y mujer, viajaban de Iquique a Antofagasta después de la luna de miel. Iquique era una ciudad mucho más chica entonces, así que me imagino que el periódico no quiso dar más datos para proteger la privacidad de las familias.

Como decía, la pareja viajaba sola por la carretera, siendo más de las 10 pm. Un largo, largo camino solitario sin luz alguna salvo por los focos del auto y las estrellas y la Luna allá arriba –estoy suponiendo que era una noche sin nubes- y de pronto el vehículo se detiene, queda en panne (Para los no chilenohablantes: el auto se detuvo por una avería u otra causa.), tal vez falta de combustible, lo cual es algo humillante, tal vez otra razón, tal vez es un problema del motor o se cortó la correa de distribución.

El novio piensa que no hay más remedio que caminar hacia un pequeño pueblo que dejaron atrás, o que esta unos pocos kilómetros más adelante, el diario no lo especifica. Sin embargo no quiere arriesgar a su joven esposa en una caminata por el desierto en plena noche, de modo que la deja allí, en la seguridad de un automóvil cerrado y con las ventanillas bien arriba. Se despide, me imagino que con un beso, y él le asegura que lo solucionara todo, siendo que él es El Hombre en la relación.

Y partió.

Solo podemos imaginar lo que sintió esa joven esposa el tiempo en que permaneció sola, rodeada de desierto y oscuridad, en medio de un círculo de luz y seguridad establecido por los límites del vehículo. Tal vez escuchó la radio, la música que era popular en aquel año. ¿Los Jaivas? ¿Angel Parra? ¿Algo de la Nueva Ola? Tal vez Los Beatles, aunque creo que ya se habían separado por aquella fecha.

Vamos a suponer que no vio nada al principio, que no noto a nadie o nada acercándose al vehículo desde las sombras. Vamos a suponer que de pronto oyó algo encima de su vehículo, algo que ella no supo identificar en un principio, solo que se movía torpemente sobre el techo, y que luego comenzó a golpearlo. TUMP, TUMP, TUMP, así, repetidamente, alguien o algo golpeaba algo grande y fofo en el techo, unos centímetro arriba tuyo, algo que no puedes ver, pero tampoco puedes ignorar, algo que te ha dejado paralizado. No es la sensación del hielo que llena tu estomago y luego sube por tu pecho, es el frenético y doloroso latir de tu corazón lo que sientes, oyes tus latidos tan fuertes y retumbantes como pisadas de elefante.

Esto se prolonga por un tiempo, tal vez minutos, tal vez media hora, tal vez se prolonga el tiempo suficiente como para que tu también desees golpearte la cabeza hasta rompértela y huir gritando.

Y de pronto la salvación: 2 luces a lo lejos, los focos de un auto que se acerca. Tu corazón se alivia, tal vez grites pidiendo auxilio, ruegas en tu interior para que no pasen de largo. Entonces el automóvil se detiene a cierta distancia y sus ocupantes bajan.

Reconoces la silueta de uno de ellos, es tu esposo, nunca la confundirías con la de alguien más, y hay otras dos personas junto a él, buenos samaritanos que el halló. Pero no hacen nada, permanecen parados allí, dudan, hablan entre ellos, y los golpes siguen y siguen y el techo se va combando más y más sobre ti…

De pronto, como un caballero andante de los cuentos de hadas, tu esposo corre hacia ti, abre la puerta del auto –o te grita para que tú se la abras- y te toma del brazo y te arrastra consigo, pero no sin antes advertirte:

“No mires atrás, no importa lo que pase, no mires atrás”

Y corren, y están cerca de los dos samaritanos y su vehículo, pero como la mujer de Lot, no puedes resistir la tentación y miras atrás. O tal vez no fue culpa tuya, quizás tropezaron y cayeron, y al levantarte accidentalmente viste lo que no debía ser visto.

Hay un hombre sobre el auto, sucio y harapiento, y con el rostro destrozado, una máscara carmesí por la sangre. El ha sido quien ha estado golpeando su cabeza contra el techo, el te ha estado aterrorizando hasta la muerte.

Y gritas.

Se trataba de un paciente siquiátrico internado en el manicomio de Iquique, el cual ya no existe. Se fugo tres días antes y había estado vagando por el desierto. No sé qué ocurrió con el después, pero si se que ocurrió con la mujer. Fue internada en el mismo manicomio, trastornada por la experiencia traumática. No sé si algún día logro sanar.