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domingo, 2 de septiembre de 2018

Y es por esto, niños, que debemos dejar de quejarnos de que "arruinan mi infancia"


Por Julián Ramírez //

En las últimas semanas hemos escuchado y leído muchas veces esa frase, sobre todo en respuesta a las nuevas versiones de Thundercats y She-Ra, las cuales, por si no las han visto, lucen así:

thundercats_shera.jpg

Creo que es bastante claro lo diferentes que son a las series originales que llenaron las mañanas de los sábados de los que ahora somos treintañeros. Y estas diferencias parecen ser lo suficientemente graves como para “arruinar la infancia” de aquellos que recuerdan como eran antes.¿Pero en verdad es un pecado tan grave? ¿Deberían las productoras dejar de sacar nuevas versiones de franquicias clásicas? O si lo hacen, ¿deben ser absolutamente fieles en todo aspecto a las originales?

La respuesta a todo esto es NO, y las personas que de verdad se encuentran enojadas porque Thundercats, She-Ra y todas las demás renovaciones no lucen como ellos recuerdan están cayendo en algunas de las peores actitudes de la cultura nerd moderna.

Analicemos la situación por partes.

1. Su infancia está a salvo 
 La actitud de muchas de estas personas hace pensar que las nuevas versiones de sus amadas series van a causar la desaparición de anteriores de la faz de la tierra, o que fueran a reemplazarlas por completo. Pero no solo sabemos que esto no solo no es cierto, sino que incluso pueden ayudar a darles una nueva vida. No es raro que tras la llegada de una nueva serie animada, veamos en los estantes de las tiendas nuevas ediciones de las caricaturas viejas en DVD y Blu-Ray o lleguen a los servicios de streaming para ayudar a promocionarla. En algunos casos incluso se llegan a ver continuaciones de ellas en forma de cómics o novelas.

Como ejemplo tenemos a Transformers. La llegada de las películas en 2007 enojó a muchos fanáticos que vieron que éstas no reflejaban bien la serie de 1984 que ellos amaban, pero a pesar de ello, estos filmes revivieron el interés en la franquicia y con ello llegaron nuevas series animadas, juguetes y cómics que sí han sido del agrado de la comunidad de fans.

Algo que también hacen mucho es rendir homenaje a sus predecesores de diversas maneras: haciendo nuevas versiones de episodios clásicos, con invitados especiales o con guiños y referencias, dejando claro a su público que no pretenden reemplazar lo que vino antes de ellos.

2. Usted ya no es el público objetivo 
 Esto es algo que no les cabe a muchos nerds en la cabeza y es que ya no somos el principal público de las caricaturas. Son los niños y niñas menores de 16 años y es en ellos en quienes se piensa a la hora de diseñar los personajes. Los nuevos Thundercats lucen así porque el estilo visual de otras series como Steven Universe, Adventure Time y Gumball es muy popular. She-Ra luce así porque quieren que las niñas se sientan identificadas y se disfracen de ella. No importa si ustedes piensan que ella debe lucir “sexy” o que los felinos cósmicos tengan que protagonizar historias serias en lugar de tener aventuras cómicas. Lo que importa es lo que le gusta a los niños de ahora.
 Para los que hemos sido fanáticos de algo toda nuestra vida es difícil aceptar que, de repente, algo relacionado con eso que nos obsesiona no sea lo que esperamos. Solemos culpar a los creadores de “no entender el material original”, de ser “políticamente correctos” o traicionar a sus seguidores. Puede que de verdad creamos que somos nosotros, los viejos fans que probablemente tengamos más de 30 años, quienes mantenemos viva esa marca. Pero esto se debe a que estamos desconectados de la realidad, de algo que los estudios de cine y televisión conocen porque hacen investigaciones de mercado: Son los niños y niñas quienes más ven sus obras, a quienes les compran los juguetes y ropa con imágenes de los personajes.

En algunos casos hay suficientes productos para todas las edades. DC por ejemplo tiene líneas específicamente creadas para niñas (DC Super Hero Girls), otras para jóvenes (las series del canal CW) y otras que por su violencia y tono están enfocadas a los fans adultos (la mayoría de sus películas, cómics y videojuegos), pero otras prefieren enfocarse en su principal público y, les repito, estos son los niños, aunque esto no significa que los mayorcitos no podamos disfrutar de ellas.

3. Las series viejas no eran tan buenas 
 Seamos honestos con nosotros mismos. Si en este momento decidimos ver un episodio de las series de originales de He-Man, She-Ra, Jem, Tortugas Ninja, Mi Pequeño Pony o G.I. Joe nos vamos a llevar una decepción enorme. Nuestra nostalgia nos engañó. Son series repetitivas, con mucha animación reciclada, historias mediocres y personajes bastante torpes. Incluso aquellas serie que contaban con mayor calidad, como Thundercats o Transformers, no están a la altura de la forma en que las recordamos. Duele pensar en ello, pero así es. De hecho, estas fueron creadas como comerciales para la venta de las figuras de acción.

Podemos tenerles todo el cariño que quieran y podemos conservar con el mayor cuidado las figuras de acción y afiches de sus personajes. Eso está bien, fueron parte importante de nuestra infancia y está bien quererlas. Pero no pretendamos que eran obras de arte inmaculadas que no se pueden tocar. Si existen nuevas obras sobre ellas es porque tienen un reconocimiento de marca, no porque fueran una maravilla.

  4. Le tiene miedo al cambio 
 Algo que ocurre cuando somos tan fanáticos de algo es que lo volvemos parte de nuestra identidad, y al hacer esto sentimos cierta “apropiación” hacia estas obras. Por eso cuando vemos que en una de ellas ocurre algo que no es de nuestro agrado nos enojamos y sentimos que nosotros podíamos hacerlo mejor.

Es lo que ocurrió con algunos fans de Star Wars cuando vieron Los Últimos Jedi. No podían concebir que el mitificado Luke Skywalker no fuera un héroe salvador sino un hombre que ha cometido errores y no supo lidiar con ellos y que los planes arriesgados contra las órdenes de los superiores no salvaran el día. Este es posiblemente el mejor camino que pudo haber tomado esta saga, pero algunos consideran cualquier desvío de la norma como una amenaza contra su obra favorita y por ende contra ellos mismos.

Pero el cambio puede ser algo muy bueno en los trabajos de ficción. Ayuda a que las historias y elementos visuales no se estanquen haciendo lo mismo una y otra vez. Permite explorar diversas perspectivas sobre ciertos personajes e historias y puede atraer nuevos públicos que a su vez harán que haya más material, juguetes e información sobre esas obras que nos gustan.

5. La cultura va para otro lado 
 La estética de hombres fisiculturistas hiper-masculinos y de mujeres con cuerpos de reloj de arena, busto prominente y atuendos reveladores tan característica de las caricaturas, cómics y películas del siglo pasado ha ido quedando atrás poco a poco en favor de representaciones mucho más diversas en tipos de cuerpo.

Quienes vimos She-Ra en los 80’s sabemos que la apariencia de la protagonista caía dentro de la primera descripción y tal vez impacte un poco verla ahora con una apariencia mucho más aniñada, de brazos musculosos, sin maquillaje y facciones menos delicadas, pero como se dijo anteriormente, el objetivo de esto es que las niñas se puedan identificar más con ella, les dice que no solo las mujeres con cuerpos de modelo de ropa interior pueden ser poderosas.

Es preocupante que la mayoría de críticas negativas que se ven hacia el nuevo diseño de este personaje en redes sociales son de hombres adultos a quienes no les gusta que She-ra no les resulte sexualmente atractiva, ya que esto significa que les molesta, como dice Ashley Flanagan en twitter, que existan modelos para las niñas que no ejemplifican ese estilo de feminidad que se enfoca en lucir convencionalmente atractivas a los hombres.

Y es que no hay nada malo en el cuerpo que tenía antes este personaje, pero esta no puede ser la única figura que los medios muestren como positiva.

6. Las revisiones malas no son recordadas 
 Los creadores de Thundercats Roar son veteranos de Cartoon Network y Disney, mientras que la responsable de She-Ra es la escritora de los excelentes cómics Lumberjanes y Nimona (por los que además ha ganado un premio Eisner), así que es bastante posible que sean caricaturas muy divertidas y de alta calidad... Pero en caso de que no lo sean tampoco hay problema, pues no van a ser recordadas.

¿Alguien recuerda el remake de Robocop?, ¿alguien comenta aún la nueva serie de MacGyver? ¿O la más reciente serie de Las Chicas Superpoderosas? Cuando una nueva versión de una franquicia reconocida no es buena o no logra atraer audiencia desaparece rápidamente de la memoria de la cultura popular. Desde la década pasada hemos sido invadidos por centenares de remakes, reinicios y regresos de los personajes más representativos de los finales del siglo veinte, pero solamente aquellas versiones que se las han arreglado para capturar de nuevo el amor del público siguen vigentes. Incluso la misma Thundercats tuvo otra versión en 2011, pero los niveles de audiencia fueron tan bajos que no sobrevivió más de una temporada al aire.



Fuente: https://www.shock.co...infancia-ie2561


Y tambien por esto:



Creo que fue  fue el propio director de Las Cazafantasmas 2016 quien dijo que la unica manera en que podia arruinar la infancia de alguien, es si viajara en el tiempo y matara a sus padres.

sábado, 25 de agosto de 2018

Evolución, cuento de terror de mi autoria


Perteneciente al universo de la Fundación SCP.







—Esto de la evolución es fantástico, un proceso realmente asombroso —declaró el profesor de biología, mientras sus alumnos —la mayoría, al menos— lo escuchaban con atención, y uno de ellos, una chica de cabello abundante y rizado, movía lentamente la cabeza en señal de desaprobación.

—Sus procesos naturales son fascinantes, pero cuando hay intervención humana, aunque sea de modo involuntario, da lugar a resultados… bastante simpáticos —continuó mientras trazaba en la pizarra una línea de tiempo geológica, a la vez que la chica crespa seguía meneando la cabeza incrédulamente.

—Vean si no el siguiente caso… ¿alguien tuvo o tiene gatos?

—No.

—Sí.

—Prefiero a los perros, son más fieles.

—Los gatos son más cariñosos y menos destructivos.

—Los gatos son superiores.

—No, los gatos se creen superiores, es muy distinto.

—Sirven de guardianes, cuidan a los niños…

—Los gatos son elegantes, cazan ratones.

—Su cola se mueve como una serpiente.

—Prefiero a los Koalas, son tan tiernos.

—¡Osos Panda Forever!

—Bien, bien, el asunto es que todos los que han tenido gatos han escuchado alguna vez su lastimero maullido pidiendo comida o agua ¿no?

—Sí.

—Obvio.

— Pues les contare algo notable, una estrategia que los gatos han desarrollado durante miles de años de convivencia con los humanos, desde que un felino salvaje empezó a merodear por las casuchas de los primeros humanos sedentarios… Posiblemente en Mesopotamia y no en Egipto como se creía anteriormente, el caso es que…


Noche sin Luna, 11:45 PM

Víctor sintió el pinchazo del miedo, fue algo brusco y él prefirió pensar que era solo intranquilidad. Se engaño a sí mismo pensando que esa sensación en la boca del estomago era preocupación porque llegaría tarde a la casa de su novia y que ella se alarmaría pensando en que algo le había ocurrido. Sin duda era eso, esa sensación —que él prefería no llamar miedo— era por la angustia que inútilmente sufriría su novia, nada tenía que ver con desembocar en un laberinto de calles desconocidas, iluminadas apenas con la amarillenta luz del alumbrado público, y absolutamente solitarias, con el sonido de sus pasos creando eco como única compañía y el lejano rumor de vehículos acelerando por calles que él no veía.

Se había extraviado, había decidido tomar un atajo, abandonando una avenida muy transitada, subiendo por unas escaleras, doblando en la esquina de una cancha de basquetbol, tomando como referencia un bloque de edificios de departamentos de color rojo, y se había perdido. Caminaba por una calle demasiado ancha y demasiado silenciosa para su gusto, rodeado de casas con las puertas cerradas y cortinas corridas, sus pasos resonando en el silencio mientras los nombres de las calles no le decían nada.

El barrio no se veía pobre, con sus casas pareadas todas idénticas con sus antejardines enrejados, mientras la acera se llenaba de bolsas de basura reventadas por los perros. El barrio no se veía pobre, pero tampoco parecía seguro, era su soledad y silencio lo que lo intranquilizaba y creaba ese hueco en su estomago, ese hueco que él prefería no llamar miedo, solo preocupación, por no poder llegar a tiempo, por su celular sin carga y sin utilidad, por el escaso dinero que cargaba y que era insuficiente para tomar un taxi, y los autobuses parecían haber desaparecido junto con la luz del día.

Oía lejanamente el ruido de la televisión y ocasionalmente un automóvil irrumpía en la solitaria calle y se alejaba raudo, pero estaba solo, ninguna figura humana caminaba por las mismas calles que él bajo la luz amarillenta de los faroles, y las pocas que veía a lo lejos no parecían ser de buenas personas.

En las esquinas se había asomado a calles donde, a lo lejos y en lugares donde la oscuridad parecía hacerse más densa, veía a grupos de personas, sentados o a pie, caminando en direcciones en las que no se toparía con ellos.

No podía verles las caras, mucho menos estimar que edades tenían, bien podían ser chicos muy jóvenes de padres descuidados y perfectamente inofensivos —¿Pero en verdad un adolescente de 15 años podía ser inofensivo?— o bien endurecidos maleantes del tipo que te pregunta la hora mientras que con la diestra te pone un cuchillo al cuello. Sus voces le llegaban débiles y confusas y el aceleró el paso mientras que aquel pinchazo en el bajo vientre se intensificaba. Se sabía vulnerable, muy vulnerable, y sabía que podía terminar siendo una estadística más, de aquellas que los noticieros despachan en un par de minutos. Sabía que podía desaparecer y al final ser solo un enigma y un recuerdo doloroso para su novia, sus padres y las pocas personas que lo querían en el mundo.

Y en ese estado de ánimo se topó con un terreno baldío, el cual observó con desconfianza desde la acera contraria. Ocupaba la mitad de una manzana, rodeado por tres de sus cuatro costados por muros, dentro no había más que escombros, basura y sombras, terreno propicio para toda clase de actos ilícitos, de aquellos que involucraban sexo, drogas y violencia, o una combinación de todos ellos.

Y entonces escuchó un llanto.

Era débil, apenas audible en el opaco silencio de la noche, pero era un llanto. Triste, agobiante, volvía a la noche aun más oscura.

Se fijó en unas cajas de cartón cerca de uno de los muros, más adentro del terreno de lo que desearía, cajas grandes, vacías y rotas pero que aún conservaban su forma original, y el llanto parecía provenir de allí. Cruzó la calle, se acercó prudentemente, aguzó todos sus sentidos, no solo el oído, y este último le dijo que si había un bebé abandonado sin duda debía de estar allí, en medio de los cartones, pasando frio y hambre.

Su olfato le informó de otra cosa, allí había algo, obviamente estaba el olor pringoso y desagradable de la basura y de la tierra seca, pero también algo mas, algo vago, algo similar a plumas o a pelo, como cuando uno hunde el rostro en el pelaje de un perro mojado. Pero él lo ignoró, el hielo en la boca del estomago — aquello que el insistía en no llamar miedo— seguía allí, pero también decidió ignorarlo, de no estar sus pensamientos concentrados en aquel invisible bebé habría pensado que en eso consistía lo que llamaban valor.

—Tranquilo bebé, ya estoy contigo —murmuró mas para sí que para la criatura, su llanto era cada vez más fuerte, empezó a rebuscar entre los cartones con precaución, tenía que estar frente a él…

El cambio fue brusco, más que eso, instantáneo, simplemente se quedo paralizado, no solo su cuerpo sino también su mente, simplemente todo se trastocó. El llanto se apagó y surgió un silbido, casi como el de una víbora, y un gañido y de pronto frente a él, invisible aún, ya no estaba un bebe desvalido sino algo que gruñía, babeaba y ladraba, algo espantoso con garras y pelos y dientes, y con una cola erizada, todo esto lo vio mas con los ojos de la imaginación que con los de la vista y de pronto se vio rodeado de cosas, cosas similares a lo que había en medio de las cajas y que poco antes había fingido ser un bebe, cosas que habían permanecido ocultas, quizás enterradas en la arena, y que ahora saltaban sobre él, hundían sus dedos de uñas afiladas en un carne y le cubrían la boca, para hacerlo desaparecer en medio de la noche, sin un grito, sin un solo testigo.

—¿Cómo dijo? Ah, usted no cree en la evolución, me imagino que será… si, creacionista. Ah, cree que todo eso es solo una forma de negar a Dios. Me imagino que usted es evangélica, es decir, protestante ¿no?… ¿Es católica? Me sorprende, porque precisamente la iglesia católica acepta la evolución… No, no es broma… en serio no lo es… ¡Yo soy agnóstico y parece que se mas de la doctrina de la iglesia católica que usted!

—Bien, mas tarde discutiremos esto, lo que quiero contarles es lo siguiente: que los gatos son unos bastardos manipuladores, y su maullido de hambre es lo que pasa cuando seres superiores conviven con criaturas menos astutas durante milenios… los seres superiores por cierto son los gatos.

Los gatos han aprendido con sus maullidos a imitar el llanto de un bebe, no estoy inventándolo, el maullido de atención de un gato, ya sea por hambre o sed, tiene el mismo tono, frecuencia —no es exactamente así, pero se entiende— que el llanto de un bebé, y lo hacen así para llamar nuestra atención y despertar nuestro instinto de protección hacia los recién nacidos de nuestra especie, y desviarlo hacia ellos.

¿Astutos, no?

viernes, 17 de agosto de 2018

Polemica tras subasta de -posiblemente robada- cola de dinosaurio

¿Quién no querría una cola de dinosaurio de cuatro metros en su sala de estar? Más, si la compra de dicho fósil ayuda a una causa noble, como la reconstrucción de escuelas destruidas por sismos. Y mucho mejor si fuera legal ¿no? Pues se acaba de desatar la controversia una subasta que parece incumplir en la parte legal. Gulp.
 
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La cola de la discordia. © 2018 Reuters.
 
La cola presuntamente pertenece al saurópodo Atlasaurus imelakei, del Jurásico medio y procede de Marruecos. Su antigüedad estimada ronda los 166 millones de años. Este dinosaurio es un macronario, el segundo grupo más exitoso del Jurásico y del que eventualmente derivarían los titanosaurios, el conjunto de saurópodos más amplio y conocido para el Cretácico.
 
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Reconstrucción de Atlasaurus por Andrea Morandini.
 
La casa de subastas Morton en colaboración con el banco BBVA Bancomer llevó a cabo una subasta el pasado 16 de enero para beneficio de escuelas afectadas durante el sismo del pasado septiembre en México. Por si usted no lo sabía estimado lector, en septiembre de 2017 una serie de sismos dañó severamente diferentes poblaciones del centro y sur de México. En el estado de Oaxaca, particularmente hacia el istmo, la gente lo perdió todo y más. El gobierno ha sido más que renuente para apoyar a estos damnificados, incluso llegando a ser invisibles en la escena internacional debido a que el foco fue desviado hacia la capital, donde otro sismo también causó importantes afectaciones. Al día de hoy, escuelas, casas y mucha infraestructura sigue sin ser atendida en el sur del país y por si fuera poco, el gobierno mexicano ha lucrado con la desgracia, llevando a cabo fraudes millonarios. De tal forma que cualquier ayuda es más que bien recibida. ¿No?
 
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La empresa Morton, intermediaria de la subasta.
 
Bueno, pues resulta que la cola de cuatro metros de largo se vendió a un propietario privado anónimo por 1.8 millones de pesos mexicanos (el equivalente aproximado de 96,000 dólares estadounidenses). De ese dinero, 400,000 pesos mexicanos serían destinados a reconstruir escuelas en el sur del país. Los informes de la subasta indican que el precio fue muy bajo y la cola fue arrematada por el precio de salida, sin incrementos y que la subasta terminó rápido, en menos de un minuto. La noticia y el destino de los recursos fueron celebrados en distintos medios. Y con justa razón. Pero la cosa se tornó obscura.
 
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La cola en el lobby de la torre BBVA Bancomer en la Ciudad de México. © 2018 Reuters.
 
Sin embargo, según información del diario El País, en un comunicado del ministerio de Energía y Minas de Marruecos, la cola podría ser falsa. Al ver las fotos no se aprecian signos de falsificación o de tallado, como es común con otros fósiles. La cola parece real, pero podría ser una falsificación muy buena. Sin embargo, el ministerio afirma que La Dirección de Geología de Marruecos no dio aviso de la salida de este fósil del país, por lo que de ser genuino, habría sido sacado ilegalmente. Y eso es un problema.
 
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La dichosa cola. © 2018 Reuters.
 
Marruecos a través del Departamento de Patrimonio Cultural y bajo la dirección de Abdullah Al-Alawi, ha iniciado investigaciones para indagar si la cola es genuina y si fue sacada legal o ilegalmente de Marruecos. De demostrarse la existencia de irregularidades, procederían sanciones de conformidad con las convenciones internacionales sobre la lucha contra el tráfico ilícito de bienes culturales y la destrucción y saqueo del patrimonio acorde a lo decretado por las Naciones Unidas para la La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
 
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Marruecos estuvo bajo la mira de los interesados en conservación del patrimonio paleontológico, pues en abril de 2017, logró recuperar un esqueleto de plesiosaurio que había sido subastado en París (en 477,000 dólares u 8.8 millones de pesos mexicanos) y que fuera sustraído de la localidad de Khouribga.
 
El gerente de la casa de subastas Morton afirma que el gobierno marroquí no se ha puesto en contacto con la empresa y que el vendedor original de la cola (Pietra Gallery), presentó documentación apropiada para la subasta. A la fecha, BBVA Bancomer, la embajada marroquí en México y Pietra Gallery no han emitido comunicado alguno. Ahora quedará en las investigaciones demostrar que efectivamente estamos frente a un caso de tráfico ilegal. Esperemos que el tema levante la mirada de la comunidad internacional no sólo al caso del tráfico de fósiles, sino también a las víctimas del sismo y a la necesidad de ayudar.
 
Fuentes:
 
 
 
https://elpais.com/i...052_408388.html

jueves, 2 de agosto de 2018

miércoles, 25 de julio de 2018

En un nuevo aniversario de la llegada del hombre a la Luna, un poco de historia


Ir al espacio era una idea natural. Ir a la Luna fue una decisión política de John F. Kennedy que marcó el rumbo de gran parte de la investigación científica durante décadas.

Icónica imagen de la Tierra sobre el horizonte de la Luna
tomada el 20 de julio de 1969 por la tripulación del
Apolo XI (Foto D.P. Nasa, vía Wikimedia Commons)
 
 
 
El 20 de julio de 1969, el mundo vio, en una borrosa transmisión televisual de baja resolución, cómo Neil Armstrong bajaba del módulo de descenso lunar Eagle y se convertía en el primer hombre que pisaba otro cuerpo celeste.

Era el legado del presidente John F. Kennedy, que ocho años atrás le había fijado esa meta a su país para vencer en la competencia con o que era la Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas (URSS) conocida como “la carrera espacial”.

El desarrollo científico y tecnológico apuntaba claramente a principios del siglo XX a los viajes espaciales. En palabras del visionario ruso Konstantin Tsiolkovsky: “Un planeta es la cuna de la mente, pero el hombre no puede vivir en la cuna eternamente”. Tsiolkovsky, a su vez, inspiró al alemán Hermann Oberth, creador del motor de cohetes de combustible líquido, y al estadounidense Robert H. Goddard, que hizo numerosos lanzamientos de pequeños cohetes.

Sin embargo, el esfuerzo por alcanzar el espacio requería de recursos tan abundantes que sólo era viable como emprendimiento nacional, no como esfuerzo personal. Y las potencias económicas y militares lo empezaron a ver viable al descubrir determinaron que podía tener valor estratégico y militar.

El disparador final para la exploración espacial fue la “guerra fría” entre la URSS y los Estados Unidos, una confrontación por el dominio político, militar y económico que se desarrolló inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial y duró hasta 1989. Esta confrontación convirtió a las hazañas espaciales, además, en fuente de orgullo nacional y en una herramienta de propaganda en la guerra ideológica entre comunismo y capitalismo.

En 1955, ambas superpotencias habían anunciado su decisión de emprender ambiciosos programas espaciales, pero fue la URSS la que obtuvo los primeros triunfos al poner en órbita el primer satélite artificial, el Sputnik I en 1957 y al primer ser humano, Yuri Gagarin, en 1961.

El primer acontecimiento se había dado en la segunda presidencia de Dwight D. Eisenhower, héroe de la segunda guerra y comandante en jefe de los ejércitos aliados en la invasión de Europa. El resultado inmediato fue que el presidente Eisenhower aceptara la creación de una agencia espacial civil, el Consejo Nacional de Aeronáutica y del Espacio, propuesto por el líder de la mayoría del senado, Lyndon B. Johnson. Sin embargo, Eisenhower no dio demasiada importancia al consejo, considerando que el espacio no era tan importante.

El segundo había ocurrido en el cuarto mes del mandato de Kennedy, el demócrata que había derrotado en las urnas a Richard Nixon, el delfín elegido personalmente por Eisenhower. Sólo cinco días después del vuelo de Gagarin, un grupo de contrarrevolucionarios anticastristas lanzaron, con apoyo de Estados Unidos una desastrosa invasión en Bahía de Cochinos o Playa Girón, en la costa Sur de Cuba, derrotada en sólo tres días.

El inicio de la administración del joven presidente no podía haber sido peor. Como parte de la reacción inmediata de su gobierno, y con la asesoría de su vicepresidente, el mismo Lyndon B. Johnson, al que Kennedy había nombrado presidente del consejo, presentó una propuesta al senado el 25 de mayo de 1961. Informó que habían evaluado las fortalezas y debilidades del programa espacial estadounidense y que, estando conscientes de la ventaja que llevaba la URSS con sus cohetes, debían fijarse una serie de metas, entre las que estaba la de llevar a un hombre a la Luna antes del fin de la década.

Cada meta propuesta por Kennedy exigía que el senado aprobara presupuestos sin precedentes. Para el desarrollo de mejores cohetes, incluyendo un proyecto que utilizaba energía nuclear, 23 millones de dólares. Para acelerar el uso de satélites de comunicaciones a nivel mundial, 50 millones de dólares, para crear un sistema de satélites meteorológicos a nivel mundial, 75 millones de dólares más.

La factura total era estremecedora para la época: 531 millones de dólares (3 mil millones de euros a valor de hoy) para el ejercicio de 1962 y entre 7 y 9 mil millones de dólares (entre 40 y 52 mil millones de euros) durante los siguientes cinco años. Y las cifras reales a lo largo de los siguientes años demostrarían ser muchísimo más elevadas.

La petición de Kennedy cerraba con una afirmación contundente. “Si sólo vamos a la mitad del camino, o reducimos nuestras miras frente a las dificultades, según mi criterio sería mejor ni siquiera intentarlo”.

El senado aprobó las solicitudes de Kennedy, y los primeros frutos se vieron el 20 de febrero de 1962, cuando se consiguió poner al primer astronauta estadounidense en órbita, John Glenn.

Fue con la certeza de que el programa espacial estaba en buen camino y que había posibilidades de superar a la URSS en la carrera espacial si los Estados Unidos fijaban la meta en vez de dejar que cada logro en la competencia fuera una sorpresa independiente, que Kennedy ofreció uno de los principales discursos de su breve presidencia el 12 de septiembre de 1962 en el estadio de la Universidad de Rice en Houston, Texas, el estado donde sería asesinado trece meses después.

En ese discurso, Kennedy hizo un resumen del avance científico humano en los últimos 50 mil años, desde la domesticación de los animales hasta los logros de Newton, la penicilina y las misiones espaciales en curso en esos mismos días, utilizando como comparación un período de 50 años, quizá un antecedente del famoso reloj cósmico de Carl Sagan.

“Elegimos ir a la Luna en esta década y hacer las otras cosas no porque sean fáciles, sino porque son difíciles”, tal es la frase más conocida de ese discurso, la que de alguna forma convenció al estadounidense medio que el esfuerzo espacial valía la pena... ese mismo estadounidense que años después aplaudiría las sucesivas reducciones del presupuesto espacial hasta dejar a los Estados Unidos sin un vehículo capaz de poner seres humanos en órbita, dependiendo de las Soyuz creadas por la URSS.

El asesinato de Kennedy convirtió en presidente a Lyndon B. Johnson, el entusiasta del espacio, pero, paradójicamente, quien celebraría la llegada a la Luna sería Richard Nixon, que había vuelto de su derrota ante Kennedy para obtener la presidencia en ese mismo 1969, recogiendo los frutos del árbol de su viejo oponente.

La promoción de la ciencia

Kennedy nombró por primera vez a un científico para un puesto gubernamental, Glenn Seaborg, el descubridor del plutonio y Premio Nobel de 1951, como presidente de la Comisión para la Energía Atómica, además de ser miembro del Comité de Asesoría Científica del presidente.


Fuente: Los expedientes Occam

viernes, 13 de julio de 2018

En un día como hoy…






"La tierra está degenerando en la actualidad. El soborno y la corrupción abundan. Los niños ya no obedecen a sus padres, cada uno quiere escribir un libro, y es evidente que el fin del mundo se está acercando rápidamente."

~ Tableta Asiria, c.2800 AC

domingo, 1 de julio de 2018

Confinement: estupenda fan-serie animada de terror y humor


Creada por Lord Bung, y subtitulada al español, para los fans de la Fundación SCP, e incluso para quienes no la conozcan, son una serie de cortos muy bien animados y bastante divertidos, aunque obviamente los primeros si captaran la mayoría de las referencias.



El original:



Las traducciones:  







Hay cinco en total traducidas en su canal.